Para este ciudadano de talante sereno y hablar pausado un “Ecuador amable, cortés, tolerante, hospitalario, afectuoso, alegre, que trabaje y produzca el doble o el triple", fue su impulso para revolucionar la labor de una vicepresidencia que durante décadas paso inadvertida.
"Foto Resistencia" la resistencia a los antibióticos en fotos, se reedita en Guayaquil

Guayaquil, 17 de junio (Andes).- La Resistencia Bacteriana a los Antibióticos (RBA), problemática de salud mundial, reedita su muestra fotográfica en Ecuador. La facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Cuenca con el apoyo de REACT-Latinoamérica, La Organización Panamericana de la Salud (OPS), Ministerio de Salud Pública del Ecuador y el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), lanzaron una nueva exposición del tema en el hostal-centro cultural Manso, en el centro de la ciudad costera de Guayaquil.
El proyecto de fotografía documental sobre la resistencia bacteriana a los antibióticos. “Foto Resistencia”, cuya primera edición se expuso en Cuenca y Quito en abril pasado, busca crear conciencia en la ciudadanía, especialmente en los profesionales de la salud, sobre el peligro que significa medicarse antibióticos sin una evaluación efectiva del paciente.
En 2011, la Organización Mundial de la Salud (OMS) consagró el Día Mundial de la Salud al problema sobre la RBA. El organismo global busca “crear un ambiente de alerta y catalizar acciones conducentes a proteger la efectividad de los antibióticos para las actuales y futuras generaciones”.
Para el doctor Ricardo Ramírez, docente y director de Planificación de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Guayaquil, la concienciación sobre el uso y el abuso de los antibióticos en la vida humana y animal, cuyos efectos afectan más a los pobres del país y del mundo, tiene que empezar ahora.
“El bacilo de Koch causa la tuberculosis es la idea simple, pero detrás de ese entorno existen un sinnúmero de factores que provocan la enfermedad, entre ellas la contaminación de un área, la expulsión de la bacteria de una persona enferma a una sana y el hallazgo de un organismo débil sin defensas por su estado nutricional”, refiere Ramírez.
El problema no termina ahí. El docente agrega que el bajo sistema inmunológico está ligado a la pobreza, porque un ser humano mal alimentado es proclive al ataque de cualquier microrganismo, en este caso las bacterias.
“Si hay pobreza, debe haber un entorno económico, social y político desfavorable para el buen vivir. Entonces si nos preguntamos cual es el culpable de la tuberculosis, nos encontramos que la respuesta no es el bacilo de Koch sino una mala política de salud pública motivada por una mala administración estatal”.
Ramírez recordó que el mejor sistema de salud pública debe priorizar lo preventivo y no lo curativo, especialmente cuando se busca como arma al antibiótico para destruir a las bacterias causantes de enfermedades. Actividad que se sale de las manos y lleva a la automedicación.
“Aquí entran en consideración una serie de aspectos. Ejemplo: un obrero o campesino se siente enfermo y no tiene la posibilidad de ir a un centro de salud o un médico particular, porque eso le significa gastos de transportación o compra de medicinas que no hay en el lugar al que acuden. Eso para muchos de nosotros no es comprensible, pero es real. Entonces acude a la farmacia más cercana y solo con decir sus síntomas le pide al boticario lo medique”, comentó el profesor universitario.
Explicó Ramírez que en la automedicación es cuando la bacteria comienza a resistir el efecto de los antibióticos, porque consumirlos en dosis inadecuadas generan en los gérmenes una respuesta favorable para su subsistencia. “Luego esos antibióticos, muchas veces de 25 centavos, ya no causan el efecto deseado y se tiene que recurrir a antibióticos más fuertes y caros, enriqueciendo a las grandes compañías farmacéuticas”.
Con Ramírez coincide el doctor Arturo Quizphe, decano de la facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Cuenca, quien ratifica que el problema del mal uso de los antibióticos es cultural y por ese motivo, la muestra fotográfica simplifica la docencia del tema para llegar de una manera sencilla a la gente.
“Tratamos ante todo que la ética va de mano con la ciencia. No hay ciencia sin ética. Qué quiero decir con eso? Que la ciencia deja de ser ciencia cuando deja de servir a los intereses de los seres humanos y se transforma en un instrumento de ganancia y acumulación (de dinero)”.
Además, Quizphe destacó que la estética va de la mano con la ética y es un aliado en el campo de la salud. El médico considera que no puede haber salud si se deprecia la subjetividad de las personas, la cual expresamos por medio de la fotografía.
El decano destacó la realidad oculta que revela la exposición Foto Resistencia. Rememora que la resistencia bacteriana nació con la vida misma. “Las bacterias están presentes desde la creación del Universo. Ellas han resistido millones de años y lo seguirán haciendo y si nosotros les declaramos la guerra corremos el riesgo de perder la batalla como está ocurriendo”, refirió.
Una persona normal tiene dos kilos de bacterias, las cuales se alojan en nuestro intestino, piel, cavidades, etc. Las bacterias crean un equilibrio biológico que sintetizan vitaminas como las A,B y K, en el intestino. “Nosotros no somos el centro de la naturaleza sino una más de las moléculas en constante interacción. Entonces lo que tratamos es darle a la problemática de salud un enfoque holístico y no unilateral, pensado que todos los males los vamos a combatir con medicamentos, camino que no es lo apropiado”, dijo el decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Cuenca.
Vicente Tello, uno de los autores del proyecto trasformado en libro y exposición “Foto Resistencia”, ratifica que el problema de salud no solo en el ámbito de la resistencia a los antibióticos, es cultural, educativo. Tello puso como ejemplo la vida de las prostitutas en Cuenca, las cuales se automedican antibióticos para resistir el frío de la madrugada y sus consecuencias (resfrío). El trabajo fotográfico de Tello fue denominado “Con un antibiótico en la cartera”.







Añadir nuevo comentario