El skateboarding es más que molestar a los vecinos con los trucos en el parque

El 21 de junio se celebra el Día Mundial del Skater. Fotos: Eduardo Flores/ Andes.

Quito, 21 jun (Andes).- ¿Cuántas caídas has tenido? Uuuuf, mejor pregúnteme cuántas no he tenido. Me he roto los dos brazos, el tobillo derecho, se me dislocó el omóplato y estas cicatrices en la cara delatan mi amor por este deporte. ¿Amor u obstinación? Mi mamá dice que soy un terco, y creo que tiene razón, nunca dejaré de hacer esto.

Juan Diego Jaramillo practica skateboarding desde los 14 años, ahora tiene 25 y su vida la ha dedicado a las tablas. Si tiene que elegir entre una “chama” –como llama a las mujeres- o una patineta, pues el arriesgado deportista se queda con lo segundo. “No quiere decir que no me gusten las chamas, eh?”, dice riendo.

Él, junto a los patinadores de la capital ecuatoriana, celebra hoy el Día Mundial del Skater. En el parque La Carolina empieza el acto desde muy temprano. Los jóvenes –ya en vacaciones de los colegios- se reúnen para disfrutar de la soleada mañana y de la fría tarde capitalina.

¿Qué hacen ellos según los que observan desde afuera? Pues colocan sus dos pies sobre la patineta, se agachan para sostenerla con una mano y, desde el borde de una pendiente de cemento, se deslizan hasta el otro lado.

Pero el skatebording –una disciplina callejera que surgió cuando los surfistas de California no podían practicar sobre las olas del mar y se adaptaron a la tierra- no solo es balancearse y mantener el equilibrio en una tabla. Para quienes practican esta actividad es una estilo de vida en la que se mezcla la música, graffities, pantalones anchos, trucos y riesgo.

Las críticas no tardan en llegar, y los skaters están acostumbrados a la discriminación. Ellos realizan sus trucos en las veredas o en las bancas de los parques, no tienen otro espacio. Los vecinos cierran cortinas y apagan luces. "Nos tachan de delincuentes", cuenta otro joven deportista.

Explicar todo lo que los skaters hacen sobre la tabla es complicado, tanto como los trucos que realizan. Pasan días, semanas y meses practicando o inventando algo nuevo. Ellos manejan su propio lenguaje, inentendible para los que están fuera de esta onda. “Oye pana,  muéstrale qué es un Flip?” -¿Un qué?- Un Flip. Este es uno de los trucos más básicos en el skateboarding, consiste en darle la vuelta a la patineta mientras se está sobre ella.

Si de apoderarse de los espacios públicos se trata, los patinadores son los primeros en aparecer. Ellos están a la espera que alguien piense en ellos y construya nuevos lugares para patinar. Por el momento se reparten entre la pista de La Carolina y en lugares aún no asignados oficialmente, pero que forman parte de su rutina.

Santiago Revelo, organizador del tercer Go Skateboarding Day, busca crear cultura y recuperar los espacios con arte urbano. "La pista del parque La Carolina fue un boom cuando la construyeron, pero fue hace más de 25 años y nos quedamos con lo viejo. Además buscamos una ciudad de jóvenes con propuestas e iniciativa. El skateboarding es un deporte que requiere disciplina, esfuerzo y constancia", dice.

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