Unos querían que entre “La pulga”, otros que ni por idea. Finalmente, al minuto 60, Alejandro Sabella decidió ponerlo y el estadio se convirtió en un coro que repetía: “Oh, Messi... ”, y un par de insultos de por medio.
El estadio Centenario es el orgullo del pueblo uruguayo
Diana Vega/ enviada a Montevideo/ @dianavega86
Montevideo, 10 sep (Andes).- Los ciudadanos uruguayos inflan pecho al hablar del estadio Centenario, y es que es uno de los más grandes de América y con mayor historia. “¿A dónde querés ir?”, pregunta un taxista; “al estadio Centenario”, respondo.
Inmediatamente inicia la explicación y los suspiros del conductor. El hombre mayor, hincha de Nacional de Montevideo, y retirado de la mecánica automotriz se convierte en el guía principal en el recorrido.
“Durante la guerra este parque se llamaba De los Aliados, pero ahora es el parque Batlle”, cuenta mientras cruza una gran avenida rodeada por los árboles que perdieron sus hojas en el Otoño.
A través de las ramas secas aparece el escenario, en el corazón del parque. Una franja de color celeste da la bienvenida. “No te olvidés de pasar comprando un choripan”, recomienda el conductor.
En 1930, en tan solo seis meses, trabajadores inmigrantes construyeron el estadio Centenario de Montevideo; un monumento al fútbol mundial. Así lo declaró la FIFA, incluso una gran placa en una de sus grandes paredes lo recuerda.
Su imponente construcción ha sido testigo de una Copa del Mundo, cuatro Copas América, dos Sudamericanos Sub 20 y un Sudamericano Sub 17.
Todos los recuerdos de la historia deportiva uruguaya: copas, fotos, recortes de periódicos, camisetas se conservan en el museo del fútbol, ubicado a un costado del Centenario.
Ingresar al monumento es revivir la historia de una de las selecciones más ganadoras de Suramérica con dos oros olímpicos, dos títulos mundiales y quince Copas América. Una selección que representa a alrededor de 3 millones de habitantes.
El Centenario tiene cuatro tribunas. Todas ellas con butacas numeradas para cada espectador. Unas de plástico y otras de cemento con espaldar. Tiene capacidad para 65.000 espectadores: 60.000 sentados, 5.000 parados. Para el partido del martes salieron a la venta 55.000 boletos, de los cuales se han vendido cerca de 25.000.
Rubén Martínez trabaja en las boleterías del escenario. Él está encargado de la entrega de boletos a directivos de las asociaciones de fútbol uruguayo y otros dirigentes. “Todo es muy tranquilo en la venta, las filas no son extensas; excepto en partidos de gran expectativa.La gente adquiere su boleto con tiempo”, comenta.
Los aficionados ecuatorianos residentes en Uruguay compraron entradas para la localidad de Colombes, -la más económica-, puesto que el precio de la localidad asignada para hinchada visitante bordea los $60 dólares.
Fernando Francia, miembro de la policía de Uruguay, ronda el sector. Él está encargado de la inspección en la venta de entradas y la seguridad ciudadana, aunque no sea necesario en ese momento.
Montevideo registra los índices de delincuencia callejera más bajos de la región y la gente no llega aún a los alrededores del estadio. El policía espera en el auto sentado. Los días de fútbol, se encargan de vigilar el ingreso de aficionados.
“No hay contratiempos casi nunca en este tipo de partidos, la gente viene tranquila y apoya a la Celeste. Estaremos cerca de 1000 policías controlando el ingreso y brindando ayuda a los ciudadanos el martes”, dice el miembro del grupo policial.
“Las barras visitantes siempre reciben apoyo adicional”, cuenta, aunque recuerda que no se han presentado enfrentamientos entre hinchadas.
El estadio Centenario será, una vez más, el escenario que reciba a su selección en un partido por eliminatorias. Para los uruguayos “es una construcción que muestra la voluntad del pueblo para el mejoramiento físico y espiritual del pueblo”.
Ecuador, en las eliminatorias pasadas, se llevó un empate de este estadio.







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