El ahorro permitió a Ecuador concretar seis megaproyectos hídricos para controlar inundaciones y dotar de riego

Jorge Barona, enviado

La Troncal, Ecuador, 12 ene (Andes).- El presidente ecuatoriano Rafael Correa destacó el ahorro efectuado por su gobierno que permitió inaugurar este martes los dos últimos megaproyectos hídricos, de un total de seis complejos que protegerán de inundaciones y brindarán riego a más de 350 mil hectáreas del litoral ecuatoriano.

“La oposición mediocre y en complicidad con cierta prensa se oponen a estas obras, por eso es que son derrotados porque no conocen lo que siente la gente, no conocen el Ecuador profundo”, expresó el mandatario luego de un sobrevuelo y recorrido que efectuó en el marco de la inauguración de los megaproyectos Cañar y Naranjal, en el austro.

El mandatario indicó que según los registros de las cuentas nacionales, el ahorro es del 10,2% del PIB. 

Quienes hablan de derroche ni se imaginan que este sitio (lugar donde se inauguró el proyecto Cañar) ya estaría inundado producto de las fuertes lluvias que se han registrado en las últimas horas, enfatizó el jefe de Estado.

“No puede haber inversión sin ahorro y no hay mejor ahorro que una correcta inversión”, insistió Correa al explicar que los proyectos hídricos Naranjal y Cañar generarán un ahorro anual de 105 millones de dólares, lo que significa que en cinco años se recuperarán los recursos empleados en dichas infraestructuras hídricas.

La diferencia, expresó Correa, es que ahora la inversión no retorna al Estado sino que va a los agricultores, “eso es lo que los economistas ortodoxos  no terminan de entender”, dijo.

En ese contexto llamó a los presentes a no dejarse engañar por los sectores políticos de oposición con el “satanizado gasto público” y cuestionó que ahora esa palabra es titular en ciertos medios de comunicación. “Ahora gasto público son titulares y no lo eran los pacientes renales que se morían en las puertas de los hospitales”, cuestionó.

También deploró los análisis de sus detractores que hablan de “crisis” en el país, por ello recordó que crisis fueron las de las épocas de la “partidocracia” cuando a los ecuatorianos se les congelaron sus depósitos, les aplicaron paquetazos económicos, la economía decrecía en el orden del 6% y la tasa de desempleo estaba en el orden del 16%.

“Hoy nos hablan de crisis, será la crisis de los incompetentes que ahora se autoproclaman salvadores de la patria”, cuestionó.

Los proyectos

El costo de estas dos obras, que estuvieron postergadas por cerca de cuatro décadas, es de 495 millones de dólares, que incluye derivadoras, puentes, caminos, represas, mejoramiento de cauces y un río artificial de 23 kilómetros de largo, que llevará el exceso de agua directamente al Golfo de Guayaquil.

Estos sistemas mitigarán las afectaciones causadas cada año a miles de agricultores de la zona sur del Litoral por el desborde de los ríos Cañar y Naranjal.

El proyecto Cañar cuenta con 176 km de diques de protección a lo largo del río Cañar y sus afluentes: Patul, Piedras, Norcay y el Estero Trobador.

Con un total de diez compuertas radiales, la derivadora Cañar regulará hasta 1.500 metros cúbicos por segundo (m3/s) de agua proveniente de las crecidas de este río, hacia un bypass, de 23 kilómetros de longitud, que dispondrá de un sedimentador en las lagunas La Lagartera, que a su vez almacenará 14 millones de metros cúbicos de agua que pueden ser utilizadas para riego.

En la parroquia Puerto Inca (Guayas) se ubica una estación con tres bombas que extraerán un total de 6 m3/s de agua y evitarán que el sector Isla Las Mercedes se inunde a causa del invierno.

Como obra de compensación social, la Derivadora Cañar consta de un puente de casi 400 metros de longitud que facilitará el transporte de productos entre las parroquias Pancho Negro y San Carlos, uniendo los cantones La Troncal y Naranjal.

Este proyecto, que tiene una inversión de 227 millones de dólares, beneficia 61 mil habitantes, protegiendo 40 mil hectáreas de los sectores: Pancho Negro, Zhucay, San Antonio, La Sulla, Jesús María, Lechugal, Barranco Amarillo, San Martín, San Carlos, Puerto Inca, Cacao Loma y El Trapiche; de las provincias de Guayas y Cañar (austro).

Proyecto Naranjal

Esta megaobra rectificará, ampliará y mejorará la capacidad hidráulica del río Naranjal y sus afluentes, a través de sus 158 kilómetros de diques de protección.

Con esta infraestructura se favorecerá el desarrollo socioeconómico del cantón Naranjal con la implementación de siete nuevos puentes en los sectores: Cañas, Jesús María, Villa Nueva, Santa Rosa de Flandes y Chacayaco.

El proyecto Naranjal, con una inversión de 118 millones de dólares, beneficiará a más de 81 mil habitantes y protegerá 44 mil hectáreas de las parroquias: Jesús María, El Porvenir, El Recreo, Villa Nueva, Santa Rosa de Flandes y Puerto Baquerizo Moreno del sur de la provincia del Guayas, indicó la Senagua.

Los otros cuatro megaproyectos inaugurados el año pasado por el gobierno son: Trasvase Chongón-Santa Elena, Bulubulu, Multipropósito Chone, Daule-Vinces (Dauvín).

En todos estos proyectos el gobierno invirtió alrededor de 1.000 millones de dólares, indicó el secretario del Agua, Carlos Bernal.

El funcionario explicó que estos proyectos tendrán que soportar en esta época la dura prueba de los embates del fenómeno El Niño, por ello –explicó- la empresa constructora china CWE permanecerá por espacio de seis meses más como resultado de la garantía del contrato.