La Biblioteca Nacional del Ecuador entra en un proceso de reestructuración arquitectónica

La Biblioteca Nacional del Ecuador guarda en sus estanterías casi todo lo que sobrevivió de una de las más importantes bibliotecas coloniales de América del Sur: la del Colegio Máximo de San Ignacio de Loyola de la Compañía de Jesús. Foto: Casa de la Cultura Ecuatoriana

Quito, 22 feb (Andes).- Este miércoles 23 de marzo la Biblioteca Nacional del Ecuador ‘Eugenio Espejo’ ubicada en la Casa de la Cultura cerrará sus puertas para entrar en un proceso de restructuración arquitectónica dirigido por el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi) en coordinación por el Ministerio de Cultura y Patrimonio.

Joaquín Moscoso, subsecretario de Memoria Social del Ministerio de Cultura le dijo a Andes que se trata de un proceso global de reestructuración de los espacios de la Casa de la Cultura, sitio en el que se desarrollará La Cumbre Hábitat III, del 17 al 20 de octubre de este año.

El funcionario asegura que es absolutamente necesario que exista una sinergia entre todos los espacios como lo son el Museo Nacional, la Biblioteca, el Ágora y el Teatro Nacional. Y que esta reconstrucción de la biblioteca permitirá dar un mejor servicio a los ciudadanos además de proteger los fondos bibliográficos que se guardan en el lugar y que ya estaban amenazados debido a la humedad que existía en el edificio.

“Se ha desarrollado todo un protocolo técnico de traspaso que se va a hacer de estos fondos en los que se asegure la conservación, el mantenimiento en todos los momentos del traslado desde la identificación hasta el tema del embalaje y su destino provisional en un lugar  temporal donde van a estar hasta que se termine de intervenir arquitectónicamente”, señaló el subsecretario.

En la biblioteca renovada también se ofrecerá mayores facilidades y un mejor menú de servicios para los usuarios, además se garantizará la accesibilidad universal con la incorporación de un ascensor y de contenidos para personas con discapacidad.

“La accesibilidad universal no es solo arquitectónica sino que tiene que ver con contenidos, con páginas web, con traducción a diferentes tipos de lenguas para la accesibilidad para personas que tienen disfuncionalidad o tienen problemas en los ojos o en el oído”, aseguró  Moscoso.

La biblioteca permanecerá cerrada durante siete meses y reabrirá en noviembre o diciembre de este año. Mientras tanto el personal va a trabajar en el registro, catalogación y digitalización de los fondos bibliográficos existentes y todo eso irá al sistema COA que permite hacer búsquedas en línea.

Las personas podrán seguir haciendo consultas en línea. El personal atenderá sus  mails y seguirá brindando la información requerida por la gente.

En un espacio de 4.900 metros cuadrados la biblioteca almacena 100.000 fondos bibliográficos, la mayoría perteneciente al fondo jesuita que data desde el siglo XV y que sobrevivió de una de las más importantes bibliotecas coloniales de toda América del Sur: la del Colegio Máximo de San Ignacio de Loyola de la Compañía de Jesús. Además guarda 350.000 volúmenes de hemerotecas entre periódicos y revistas que cuentan toda la realidad ecuatoriana, a través de 100 años de historia que se encuentran documentada.

“Estas son apuestas gigantescas que está haciendo el estado ecuatoriano sobre todo en este tiempo que hay bastantes ajustes de carácter financiero y estos  es absolutamente loable porque lo estamos haciendo sobre escenarios que dignifican el imaginario colectivo, la ciudadanía y la cultura”, puntualizó Moscoso.

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