Las bicicletas compartidas: el sistema de movilidad alternativa que China quiere expandir al mundo

El sistema de bicicletas compartidas empezó a funcionar en China desde 2015. Ofo ocupa aproximadamente el 50% del mercado. Fotos: Cortesía Daniel Blanco/El Financiero.

Beijing, 17 jul (Andes).- Lo primero que advierte un visitante al llegar a China es un montón de bicicletas de color amarillo en cualquier punto de la ciudad. Se trata de Ofo, el innovador sistema de transporte alternativo que cinco empresarios universitarios del gigante asiático quieren expandirlo por el mundo.

La millonaria idea vio la luz en 2014, cuando los universitarios se cansaron de perder sus bicicletas y pensaron en un sistema que les permitiera compartirlas con otros estudiantes, por un costo mínimo. Empezaron con 100 bicicletas y ahora ya bordean las 400.000.

Las Ofo “son de todos” y se encuentran donde sea. Para usarlas lo único que se necesita es tener una cuenta bancaria asociada a una aplicación en el celular, dejar un depósito de 100 yuanes (14 dólares) y con un escaneo de un código QR que brinda una clave, se desbloquea el candado. Listo. Un contador de tiempo en el teléfono marcará al final del recorrido cuánto sale: cada hora cuesta un yuan (0,15 dólares).

Según Yu Xin, co-fundador de Ofo, el objetivo de la empresa es “tener una bicicleta en todo el mundo y en cualquier momento”. El servicio empezó con 500 bicicletas que fueron donadas por los mismos estudiantes en la universidad y se usaban al menos 10 veces por día.

Poco a poco la idea se expandió a otras universidades y fue adquiriendo financiamiento externo, que le permitió a Ofo instalarse en otras 33 ciudades y más de 200 universidades, señaló este joven de apenas 26 años.

Las bicicletas permanecen todo el tiempo en las calles, no tienen paradas establecidas y los usuarios las pueden tomar afuera del metro, en la puerta de su casa, en los centros comerciales, en las esquinas de los supermercados o en los barrios más populosos.

Ahora Ofo están en 120 ciudades de China, Estados Unidos, Reino Unido, Kazajistán y Singapur por donde circulan 6 millones de bicicletas y se usan 25 millones de veces por día. “Vamos a lanzar 20 millones más a nivel global para fin de este año”, dicen desde la oficina de prensa.

Los jóvenes empresarios también le apuestan a expandirse por la América Latina. Según Yu, se espera llegar “en poco tiempo” a esa parte del mundo y adelantó que ya han mantenido reuniones con un país sudamericano, pero por “secreto empresarial” no quieren divulgar cuál será la primera escala. “El plan de expansión para el segundo semestre es de 30 países”, agregó.

Las bicicletas se encientran en cualquier parte de la ciudad, no tienen paradas establecidas. 

“Ofo no quiere rentar bicicletas o lanzar un producto al mercado, sino crear una plataforma para conectar las bicis en circulación y en el futuro, todos los vehículos. Creemos que el modelo de Ofo puede ofrecerle a las ciudades una solución al transporte público”, dijo el joven informático a periodistas latinoamericanos en Pekín.

La líder en bicicletas en China es Ofo con más del 50% del volumen de equipos, sin embargo, existen otras marcas como Mobike, que nació sin pasar por la experiencia universitaria, y que juntas tienen el 90% del parque bicicletero. También están Bluegogo y Youon, que son minoritarias.

Transporte amigable con el medio ambiente

Los usuarios del sistema de bicicletas compartidas son de todas las edades. Lo llaman un “servicio verde” y, a decir de los expertos, su uso reduce las emisiones de carbono en Beijing que equivalen a “170 mil autos”, un dato no menor en una ciudad que sufre los estragos diarios de la contaminación.

A decir de Zhu Quingqiao, director General del Departamento de Asuntos de América Latina y el Caribe de Ministerio de Relaciones Exteriores chino, este sistema “es una de las innovaciones” que quieren llevar al mundo.

Para Nellie Zhang, encargada de prensa de la empresa, la relación que esta mantiene con los gobiernos locales “es muy cercana” para asegurarse de estar en regla con las regulaciones y leyes. “En China nos apoyó mucho (el gobierno) y trabajamos para dar soluciones y sugerencias a las reformas de transporte y planeamiento urbano”, explicó

Las bicicletas se usan con un código QR, y el teléfono celualr marca el tiempo y el monto que se debe pagar

Pero, además del fuerte respaldo nacional, Ofo salió a rodar por el mundo. Ariel Wu, directora del departamento de proveedores a nivel global, contó que las bicicletas –ya van por la tercera generación- son fabricadas en cada país.

Las más nuevas son rodadas hasta con tres cambios, luces solares, ultralivianas y tienen un candado “smart” indescifrable sin el código. Estas bicicletas las usan hombres en un 52,8% y los ciclistas, en su mayoría, son menores de 45 años.

Para Bertha Chui, una pekinesa de 28 años, el sistema de bicicleta compartida mejoró la movilidad, pues “antes, la gente tenía que comprar una bicicleta, ahora la alquila por muy poco. Es poco costo en la vida diaria y mucha conveniencia”, dijo a Andes. 

Para Jorge Valdés, un mexicano de 45 años, residente en la capital, el éxito de Ofo en China responde a una “cultura de la bicicleta”. Agrega que los chinos tienen un sentido de responsabilidad social que en muchos países todavía es inexistente. “Los robos y actos vandálicos son minoría. Son un fenómeno social y un gran aporte a la vida diaria”, precisa.

Como problemas diarios, dijo Yi, “la pérdida o rotura no son graves, es menos del 1% de las bicis, pero sí lo es la gestión de los 10 mil empleados de la empresa”. 

la/gc