Cancillería ecuatoriana rechaza cierre de empresa de paquetería española que afecta a cientos de migrantes

Muchos de los envíos son muebles, enseres e incluso documentación, en muchos casos de migrantes que se disponían a regresar a vivir a su país. Foto: entornointeligente.com

Quito, 11 mar (Andes).- La Cancillería del Ecuador envió un comunicado este jueves en rechazo al cierre repentino de la empresa española de paquetería OGC que dejó a cientos de ecuatorianos sin sus envíos.

“El Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana rechaza enérgicamente las acciones de este tipo de empresas que se aprovechan de la necesidad de los migrantes, quienes hacen un gran esfuerzo para realizar sus envíos y, actuaciones como estas, perjudican a las familias que se acogen al beneficio de exoneración de impuestos al enviar su menaje de casa”, dice el comunicado.

El cierre de esta empresa que se especializaba en enviar paquetes desde España a Ecuador estaba gestionada por dos ecuatorianos "que están en paradero desconocido", informó el pasado miércoles en rueda de prensa el embajador de Ecuador en Madrid, Miguel Calahorrano, quien indicó que todavía no se conoce el número de afectados.

Sin embargo, el presidente de la asociación de inmigrantes ecuatorianos Rumiñahui, Vladimir Paspuel, estima que “hay alrededor de 2.000 personas afectadas". Otras fuentes elevan esa cifra a unos 4.000.

“El Gobierno del Ecuador, a través de sus Consulados y Coordinaciones Zonales, recibirá los casos que sean objeto de denuncia por el incumplimiento en el servicio contratado y no cumplido por esta empresa”, agrega el comunicado de la Cancillería que empezará una investigación junto con la Aduana del Ecuador (SENAE) y la Fiscalía General del Estado.

Paspuel informó que “los trabajadores llevaban dos meses sin cobrar, es una falta de liquidez y mala gestión de la empresa", y añadió que existe paquetería que quedó dentro de las oficinas y en contenedores que están en altamar y en otros puertos de Ecuador.

Unos 43 contenedores están retenidos en el puerto de Guayaquil, según Darwin Castro, uno de los afectados en España por el cierre de esta empresa que tenía oficinas en Madrid, Murcia (sureste), Palma de Mallorca (islas Baleares) y Barcelona (noreste), así como en Bruselas.  

Muchos de los envíos son muebles, enseres e incluso documentación, en muchos casos de migrantes que se disponían a regresar a vivir a su país, explicó Paspuel.

Los afectados han empezado a organizarse, con el apoyo de la embajada ecuatoriana, y no han descartado en presentar una denuncia ante la justicia española si se reúne un grupo suficiente de personas.

"Estaremos con ellos, buscaremos datos e información y haremos las gestiones oportunas tanto en Ecuador como en España", había asegurado Calahorrano.

"Nuestra comunidad es trabajadora y honesta y está sufriendo la adversidad de la crisis, por lo que han tenido que hacer un gran esfuerzo para enviar sus cosas al Ecuador. Es lamentable que haya empresas que hagan esto a la comunidad", concluyó.

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