La crisis de Argentina, espejo de lo que sucedería en Ecuador de ganar la derecha, afirma analista

Mauricio Macri y Gullermo Lasso registran varias similitudes en su campaña. Foto: captura de pantalla de YouTube

Quito, 19 mar (Andes).- Protestas de varios sectores de la población ha debido enfrentar gobierno del empresario argentino Mauricio Macri en poco más de un año de gestión como presidente de la República argentina.

La última movilización social fue la realizada por los maestros que exigen el aumento al presupuesto educativo, el incremento salarial las mejoras de infraestructura, entre otras.

Pero esta no es la primera jornada de protestas registrada en la nación suramericana en 2017. A inicios de marzo se dieron multitudinarias marchas de varios sindicatos aglutinados en la Confederación General del Trabajo (CGT), exigiendo al Gobierno un cambio de rumbo económico.

Se estima que durante el gobierno de Macri,  un millón y medio de personas cayeron en la pobreza y 600 mil en la indigencia, según datos de la Universidad Católica Argentina (UCA).. En 2016 el Producto Interno Bruto (PIB) cayó 2,3% con un tibio repunte en el último trimestre tras cuatro trimestres consecutivos de caída.

Estos síntomas de una economía en crisis revelan el verdadero rostro del gobierno de Macri que durante su campaña electoral utilizó el argumento de “pobreza cero”, con el fin derrotar al oficialismo. Sin embargo, luego de llegar al sillón presidencial en una rueda de prensa manifestó: "pobreza cero en cuatro años es obvio que no se alcanza".

Para el analista internacional, Pedro Brieger, aunque las realidades son diferentes, Argentina puede ser un espejo de los que podría ser Ecuador de ganar la presidencia  el banquero Guillermo Lasso.

“Lasso propone en líneas generales un modelo similar al de Macri, pero este modelo ha provocado el cierre de numerosas empresas, el aumento del desempleo y un fuerte alza en  los servicios básicos”, afirmó Brieger en un análisis publicado en la cadena CNN.

Las similitudes entre Macri y Lasso son evidentes. Para iniciar ambos representan a grupos de poder alineados con sectores de la derecha. El presidente argentino es hijo del multimillonario Francisco Macri, que posee uno de los grupos económicos más importantes de su país, mientras que Lasso representa al sector bancario y financiero cuyo poder se ha consolidado en Ecuador desde finales del siglo XIX.

Ambos políticos además poseen cuentas y empresas en paraísos fiscales, sitios que posibilitan la evasión de impuestos y fuga de capitales.

Macri afirmó en su campaña "creemos en el Estado de derecho y en el valor supremos de las instituciones republicanas, mientras que Lasso afirma ""creemos en el Estado de Derecho como principio que nos recuerda que las leyes deben proteger a los ciudadanos de todas las agresiones, tanto públicas como privadas".

Durante su campaña el mandatario argentino decía "cambiemos", mientras que Lasso utiliza con slogan "vamos por el cambio". En campaña, Macri simuló realizar una llamada a un ciudadano para presentar su plan de Gobierno, lo que fue copiado por Lasso.

Medidas impopulares adoptadas por Macri

Los primeros 15 meses del gobierno de Macri han estado caracterizados por el despido de trabajadores, el aumento en las tarifas de los servicios públicos, una inflación que bordea el 40%, siendo cinco veces mayor a la de Uruguay y Brasil, diez veces a la de Bolivia o Paraguay y 15 veces a la de Chile.

Los aumentos en las tarifas de luz, agua y gas no solo impactan sobre el presupuesto de los hogares, sino que presionan a la suba de los precios de todos los bienes del mercado.

Por otro lado, el apoyo ciudadano a Macri cayó por primera vez por debajo de los 40 puntos y el rechazo a su gestión se ubica en los 57 puntos, según un estudio nacional realizado por el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP).

Cuando el primer mandatario argentino comenzó su mandato, contaba con un saldo positivo de 21 por ciento, pero con el correr de la gestión, su imagen cayó y hoy acumula un saldo negativo del 18 por ciento.

No se puede dejar de lado a los despidos de carácter masivo que en noviembre de 2016 aumentó al menos unos 127 mil argentinos desempleados más a los ya existentes.

En lo que corresponde a la política exterior se ha mostrado una evidente apertura a los Estados Unidos, al Fondo Monetario Internacional (FMI) y la frontal oposición al gobierno venezolano de Nicolás Maduro.

Para Brieger, el triunfo de Mauricio Macri en noviembre de 2015, le dio un empujón anímico a los partidos conservadores y de derecha para demostrar que el llamado ciclo progresista ha llegado a su fin. Por esta razón, las elecciones en Ecuador son un punto importante dentro de la geopolítica de la región, en la que los partidos vinculados a grupos de poder económico han retomado el poder por la vía democrática o por golpes parlamentarios, como lo que ocurrió en Brasil con la destitución de Dilma Roussef y posterior posesión de Michael Temer, en cuyo gobierno se aprobó la congelación del gasto público por 20 años.

pc