Ecuador venderá 7 gigavatios diarios de energía a Colombia para evitar un apagón

El gobierno del Ecuador está construyendo varios proyectos que dotarán de energía al país. La Subestación El Inga (foto) transmitirá 500 mil voltios de energía al país. Foto: Ministerio de Electricidad

Quito, 25 feb (Andes).- La crisis energética provocada por el cierre de la represa de Guatapé y las restricciones de generación hidroeléctrica derivadas por el Fenómeno del Niño  forzarán a Colombia a importar energía del Ecuador para evitar exista un apagón en el país sudamericano.

El ministro de Minas y Energía, Tomás González anunció que se comprarán cerca de 7 gigavatios hora (GWh) diarios a Ecuador con el fin de suplir la demanda suministrada por algunos de los principales embalses y centrales hidroeléctricas.

"Nos reunimos con el ministro de Ecuador, con quien definimos la importación de energía hacia Colombia. Eso le quitará presión al sistema", dijo González.

Según informó el diario colombiano Publimetro, la electricidad que suple el embalse del Guavio, en el oriente de Cundinamarca, debió ser reducida para asegurar el abastecimiento de agua desde el embalse al acueducto de Chingaza y el suministro de agua a casi 9 millones de habitantes de Bogotá y la Sabana.

Así mismo, los incendios en la central de Guatapé de la semana anterior obligaron al cierre de las turbinas del embalse del Peñol, en el oriente de Antioquia, complejo eléctrico suministra el 4% de la electricidad nacional.

Mientras que el incendio en la central eléctrica del Peñol puso en riesgo extremo a la infraestructura energética del país. Según Empresas Públicas de Medellín (EPM), propietaria de la central, las primeras dos turbinas podrán reactivarse en mayo, pero todo el sistema solo entrará en servicio en septiembre.

El flujo de agua restringido por el cierre de estas turbinas pone en riesgo otros dos embalses en las cuencas de los ríos Guatapé y Nare: la central Playas, propiedad de EPM, y el embalse San Carlos, de la recientemente privatizada Isagén.

Este cierre aumenta la presión sobre el resto de plantas en el sistema, en un momento en que los embalses se encuentran al 45% de su capacidad y producen el 20% menos de energía por las sequías relacionadas con el Fenómeno del Niño. La importación de electricidad busca apoyar esta producción nacional y evitar problemas graves.

dvm/ar