Educación dos visiones: derecho o negocio

Quito, 16 mar (Andes).- Un sistema desordenado, ausencia de un currículo nacional, falta de estándares internacionales, de calidad y atención era el panorama educativo antes de 2007.  

Además, no se cumplía con el precepto de gratuidad pues se pagaba una matrícula y en algunas ocasiones los padres debían cubrir salarios de profesores o entregar insumos para que los niños pudieran estudiar.

Todo ese caos educativo que colocaba al Ecuador en el último lugar de los rankings de competitividad ha cambiado por completo debido a la restructuración del sistema educativo, así lo aseguró a Andes el Ministro de Educación, Freddy Peñafiel, para quien la implementación de un currículo, la capacitación de los docentes y la garantía de tener gratuidad absoluta han sido los cambios fundamentales en la educación.

“En la educación pública antes los padres tenían que pagar una contribución que se llamaba voluntaria, pero era obligatoria, de 25 dólares por niño. Y las familias que tenían 3 o 4 niños debían decidir a quién le daban la educación. Lo que era un tema absolutamente discriminatorio”, señaló Peñafiel.

El ministro recordó como los padres de familia tenían que contribuir incluso con las sillas para que sus hijos pudieran recibir clases muchas veces en escuelas con un solo profesor para todos los grados. “Si usted recuerda las fotos del pasado esas aulas eran multicolores por lo que los niños debían llevar sus propias sillas. Todo eso ha sido nuestra primera gran preocupación romper con las barreras de  acceso que impedían que la educación sea para todos”, aseguró.

Recalcó que la matrícula casi se ha universalizado en Educación General Básica pues se ha alcanzado el 96% de asistencia y se han dado pasos fundamentales en Educación Inicial, pasando de 26.000 niños con acceso a la educación en 2006, a 400.000 niños en este momento.

“Los niños  de 4 y 5 años no estaban siendo acogidos por la educación y nos parece que estos son los años fundamentales en los que los niños empiezan a formar su cerebro y a tener toda la información que necesitan”, dijo el ministro.

Para lograr esto el gobierno ha invertido 4,77 veces más que gobiernos anteriores. Del 2000 al 2006 se invirtió 4.823 millones de dólares en Educación, mientras que desde 2008 hasta enero de 2017 el gobierno de la Revolución Ciudadana ha invertido 23.000 millones de dólares.

Para Peñafiel el compromiso de los maestros y su capacitación es el cambio más trascendental en la educación ecuatoriana. Foto: MinEduc

Este dinero se ha invertido también en la capacitación docente para garantizar la calidad de la educación. Alrededor de 4.000 docentes recibieron becas para maestrías internacionales y muchos otros participaron en cursos de actualización de conocimientos, cursos de 330 horas de duración que garantizaban que los docentes tengan la formación suficiente para que puedan desempeñarse de manera adecuada en las aulas.

En cuanto a infraestructura educativa, el gobierno ha entregado 76 Unidades Educativas del Milenio y tiene 47 más en construcción. Además se están construyendo 200 Unidades Educativas Siglo XXI con capacidad para 1140 estudiantes por jornada (cada una de las cuales tiene un costo de un millón de dólares) y 157 Unidades Educativas Siglo XXI menores, para 300 estudiantes por jornada (con un costo de 370.000 dólares).

Según el ministro, el tema de la infraestructura es deseable pero no imprescindible porque trabajar en una escuela que tenga las aulas adecuadas, los laboratorios, las condiciones es deseable pero lo realmente imprescindible es tener la calidad necesaria y eso se logra con el trabajo de los docentes.

“Más del 90% de ellos han sido ganadores de concurso y se encuentran en capacitación permanente, además que están profundamente comprometidos con la formación de los niños”, aseguró.

Esto se reflejó después del terremoto del pasado 16 de abril cuando los maestros fueron a las escuelas a recuperar lo que podían como textos, pupitres, computadores e insumos y empezaron a dar clases en toldos, se reunían con los alumnos para levantarles el ánimo y por ello se logró iniciar clases apenas un mes después de la tragedia.

“Lo imprescindible es el trabajo de los docente comprometidos, de los docentes que creen que esta es la profesión de las profesiones (…) Claro que es importante dignificar la atención de los estudiantes, dignificar el lugar en el que van a estudiar. Pero el trabajo de la comunidad educativa es lo más importante”, recalcó Peñafiel.

La repotenciación de colegios y la construcción de infraestructura dignifican la educación. Foto: MinEduc

Sobre la aproximación de las elecciones presidenciales, el ministro señaló que todos los cambios oponen resistencias y que por ello se ve que algunas personas tienen deseos de volver al pasado, pero que si eso ocurriera todos los cambios fundamentales en educación se quedarán en el olvido y la educación volverá a ser una mercancía.

“En este momento, en Ecuador hay dos visiones de vida. La una visión es continuar con la educación como un derecho con la gratuidad absoluta y la otra visión es el lucro, es entregar un cheque para que las familias escojan la escuela pública a la que quieren ir, pero bajo la lógica del mercado en donde mientras más niños tengas, más cheques recibirán”, explicó el funcionario.

“Volveríamos a vivir ese proceso de inscripciones que vivíamos en el pasado, de las familias haciendo filas eternas afuera de los colegios emblemáticos durante días buscando que se les conceda un cupo, o buscando que por una posibilidad, incluida la corrupción, se pueda conseguir la matrícula. Cuando nosotros hemos logrado que el cupo se asigne de manera automática al lugar más cercano de la casa, garantizar equidad en la educación, garantizar que todos puedan acceder”, finalizó el ministro.

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