Embajador iraní en Ecuador resalta legado de expresidente Rfsanjani, clave en la Revolución Islámica

agencia andes
El Ayatollah Ali Akbar Hashemi Rafsanjani dejó un legado importante al pueblo iraní: conservar la unidad y el equilibrio para seguir construyendo la patria, afirmó el embajador de Irán en Quito,Saadat Aghajani. Foto: Cortesía de la Embajada de Irán en Ecuador

Quito, 10 ene  (Andes).- El embajador iraní en Ecuador, Saadat Aghajani, resaltó este martes la trayectoria del expresidente de su país, Ayatollah Ali Akbar Hashemi Rafsanjani, cofundador de la Revolución Islámica en ese país y presidente del Consejo de Discernimiento del Sistema de Irán, cuyas exequias se realizaron este martes.

"El ayatolá Rafsanyani, cofundador de la Revolución Islámica de Irán y crucial político en la consolidación de la República Islámica, tuvo un papel único y sin precedente en la historia de Irán en las últimas décadas. Él dejó un legado importante al pueblo iraní: conservar la unidad y el equilibrio para seguir construyendo la patria”, señaló en declaraciones a Andes.

El diplomático recordó que Rafsanyani “era partidario de profundizar las relaciones con los pueblos y gobiernos que buscaban las causas justas y luchaban contra la tiranía y hegemonía de las grandes potencias, por lo que promovía la solidaridad y amistad con países revolucionarios como Cuba, Venezuela y Ecuador".

Rafsanyani expiró el domingo a causa de un infarto, luego de haber ingresado de urgencia en el hospital Mártires de Tayrish, en el norte de Teherán, la capital, y contaba con 82 años de edad.

La embajada de Irán en Quito confirmó que el funeral del clérigo estaba previsto para esta jornada en Yamarán, una localidad en el norte de la capital.

Rafsanyani, influyente político y escritor iraní (1934, Behraman, provincia de Kerman), fue el cuarto mandatario de la República Islámica, de 1989 a 1997, y es considerado una de las principales figuras de ese país durante las luchas por la Revolución Islámica, según la calificó el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei.

“El señor Hashemi fue una de las principales figuras del movimiento (de la Revolución Islámica), durante los tiempos de la lucha (anti-Shah, el monarca)”, dijo Jamenei, quien recordó que el extinto líder corrió peligro de muerte en múltiples ocasiones y donó parte de su fortuna personal por la causa revolucionaria.

En un comunicado de prensa, la sede diplomática en Quito señala que Rafsanyani fue presidente de Irán durante ocho años; con anterioridad ocupó el cargo de presidente de la Asamblea Consultiva Islámica de Irán (Mayles), entare 1980 y 1988, y luego ejerció otros cargos. En 1989 fue presidente del Consejo de Conveniencia.

Resalta, además, la lucha del prominente religioso junto al fallecido Imam Jomeini durante las luchas contra la monarquía de Pahlavi antes de la victoria de la Revolución Islámica (1979), como en la fundación de la República Islámica de Irán tras la Revolución.

Rafsanjani fue también una figura clave durante los ocho años de la guerra impuesta por Irak a Irán (1980-88), sirviendo como sustituto del comandante en jefe de las fuerzas armadas. Presidió también, la Asamblea de Expertos desde el comienzo del cuarto mandato del organismo en 2007 hasta 2011.

También fue nombrado presidente del Consejo de Discernimiento del Sistema de la República Islámica de Irán en 1997, cargo que ocupaba al morir.

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