Gobierno de Brasil en situación crítica por escándalo de corrupción; en las calles piden adelantar elecciones

Río de Janeiro.- Una mujer lee los titulares de periódicos sobre el escándalo de corrupción que involucra directamente al presidente Michel Temer. / Foto: AFP

Pablo Giuliano

Sao Paulo, 18 may (Andes) - El presidente Michel Temer quedó en una situación crítica para su continuidad por un escándalo que lo encontró, siendo grabado, mediando el pago de sobornos con los dueños del mayor frigorífico el mundo, JBS Friboi.

Según la denuncia en poder de la fiscalía federal y revelada por el diario O Globo, Temer le dio su aprobación a los magnates Wesley y Joesley Batista para comprar el silencio del detenido exdiputado Eduardo Cunha, un cercano aliado y considerado el mentor del juicio político que destituyó de la jefatura del Estado a Dilma Rousseff el año pasado.

Cunha es un aliado de Temer preso en la Operación Lava Jato por recibir coimias en el caso Petrobras que en 2015; fue el presidente de la Càmara de Diputados que presentó el impeachment contra la expresidenta Dilma Rousseff, destituida por retrasos en los pagos del presupuesto nacional.

La online del diario O Globo reveló el contenido de esta grabación y contó que los empresarios actuaron con la policía federal, con grabadores y dinero marcado para identificar la ruta del dinero de los sobornos.

Temer negó las acusaciones en un comunicado divulgado la noche del miércoles, mientras miles de ciudadanos marcharon en las calles para pedir su salida.

La oposición izquierdista, como Alessandro Molón, de Rede, y el Partido de los Trabajadores, anunciaron que "el gobierno cayó" y que iban a encaminar pedidos de juicio político.

El gobierno fue tomado por sorpresa por esta investigación que tiene el aval del fiscal general, Rodrigo Janot, y que aún no fue aceptada por la Corte Suprema.

O Globo publicó que el excandidato presidencial derrotado en 2014, Aécio Neves, un senador aliado de Temer, le pidió unos 600 mil dólares a los dueños de JBS para pagar su defensa en la Operación Lava Jato, una transacción que se hizo y fue filmada.

El nuevo escándalo revelado por O Globo involucra a nuevos delatores en el megaescándalo de corrupción que socava el sistema político de Brasil: los hermanos Batista, dueños del mayor frigorífico del mundo y que sirvieron de "carnada" para Temer y Neves en filmaciones controladas por la fiscalía y la policía federal.

En una de las conversaciones, según las filmaciones de marzo pasado en poder de la Fiscalía General de la República citadas por O Globo, Temer es informado por Wesley Batista que le estaba pagando a Cunha y al lobista Lucio Funaro, presos en la Operación Lava Jato, para que permanezcan callados y no entreguen a nadie.

"Sabe, hay que continuar haciendo eso", dice Temer en la grabación revelada por el sitio online del diario de Rio de Janeiro.

Joesley Batista entregó a la corte suprema la grabación, en la cual también consta que Temer negoció la entrega de 500 mil reales, unos 150 mil dólares, en concepto de coima para resolver asuntos del gigante JBS con el Estado.

A pedido de Temer, el dinero fue entregado al diputado Rodrigo Rocha Lourdes, del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB), de la fuerza de Temer. Los billetes fueron marcados y la maleta tenía un chip de seguimiento de la Policía Federal.

Otro caso impactante es el de Neves, quien denunció a Rousseff por irregularidades en la campaña de 2014. Se trata del presidente del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y senador que es el gran respaldo para la gobernabilidad de Temer.

El senador le pide al empresario, según la grabación, dos millones de reales, unos 600 mil dólares, para sus gastos de defensa en la Operación Lava Jato.

La entrega del dinero fue hecha por un primo de Neves que fue filmado por la Policía Federal en acuerdo con los empresarios Batista, que realizan una delación premiada pero ahora con colaboración activa.

"La casa cayó. Estamos pidiendo articular una enmienda parlamentaria y convocar a elecciones urgentes", dijo Chico Alencar, diputado del Partido Socialismo y Libertad.

La situación es "muy grave", dijo el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, quien del Congreso salió corriendo a una reunión en el Palacio del Planalto, a 200 metros de distancia, a hablar con Temer y su gabinete.

Escenarios

Según el diputado Molon, los dueños de JBS abrieron "el acto final de una bomba atómica que va a explotar en el país". Otro diputado del Partido Socialista, que había apoyado el impeachment de Rousseff, presentó ahora una demanda similar contra Temer.

La Constitución brasileña prevé que en caso de vacío en la Presidencia durante la segunda mitad de un mandato, el Congreso debe elegir un nombre para completarlo. Una perspectiva preocupante, dado el elevado número de legisladores bajo sospecha de corrupción.

Existen interpretaciones y propuestas que permitirían adelantar los comicios, previstos para octubre de 2018.

Y en las calles empiezan a oírse reclamos de "Directas Ya", una consigna que movilizó a millones de brasileños al finalizar la dictadura militar (1964-1985).

AFP/ar