Investigación del canal regional TeleSur devela injerencismo de la CIA en Ecuador

Investigación de TeleSur revela nexos de la CIA con periodistas y políticos de Ecuador para desestabilizar al Gobierno. Foto: AFP

Quito, 6 jun (Andes).- Una investigación realizada por el canal multinacional TeleSur reveló este lunes la injerencia de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés) para desestabilizar al gobierno del presidente Rafael Correa, para lo cual se apoya en el trabajo de varios actores políticos.

La investigación muestra cómo la CIA a través de oficinas como la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) o la Fundación Nacional para la Democracia (NED) entrega recursos económicos para  la desestabilización política de gobiernos progresistas en la región con el fin de mantener el control geopolítico y los negocios de las grandes empresas transnacionales estadounidenses.

El material audiovisual de la televisora regional evidencia el rol que han tenido varios actores políticos ecuatorianos y extranjeros para desarrollar planes desestabilización de la CIA como el exdirector de inteligencia de las Fuerzas Armadas, Mario Pazmiño; el sindicalista petrolero, Fernando Villavicencio, sentenciado en el país por injurias en contra del presidente Correa, y la agente SWAT Leyla Hadad Pérez, una ciudadana libanesa que actuaba encubierta en el país y dictaba los lineamientos estadounidenses a los políticos de este país suramericano.

Según la investigación, entre los aliados de esta estrategia estadounidense se encuentran periodistas como Emilio Palacio, quien se asiló en Estados Unidos para escapar de la justicia ecuatoriana, Juan Carlos Calderón, Christian Zurita, Carlos Vera, Martín Pallares, César Ricaurte, entre otros, quienes han seguido los lineamientos estadounidenses y han recibido fondos para hacer cumplir sus propósitos.

Medios digitales entre los que se encuentran PlanV, Focus, Crudo Ecuador, 4Pelagatos, financiados por las oficinas norteamericanas para el supuesto desarrollo de la democracia, los derechos humanos y la libertad de expresión, forman parte de este entramado que no es nuevo, pero forma parte de la política estadounidense de control regional.

Oscuras reuniones entre agentes de la CIA con políticos ecuatorianos como Gustavo y Marcelo Larrea; los coqueteos de Marta Roldós con las oficinas estadounidenses para el financiamiento de proyectos y fundaciones, el descrédito del gobierno por parte de Jorge Rodríguez, presidente de la autodenominada Comisión Anticorrupción, la activa organización de movilizaciones violentas del legislador de oposición Andrés Páez, entre otras, ponen al descubierto el accionar de Estados Unidos.

Entrevistada para TeleSur, la asambleísta María Augusta Calle testimonió cómo Ecuador ha tenido que sortear las operaciones de la CIA y afrontar el costo político de haber puesto fin a la presencia de bases militares en el territorio nacional, concretamente la de Manta, en la costa al Pacífico ecuatoriano, a partir de la Constitución de 2008.

Calle aseveró que estas revelaciones demuestran que “la CIA puede doblar las conciencias con tal de cumplir objetivos superiores: que es romper la posibilidad de que en este continente haya gobiernos que tengan como principios la soberanía de su patria”-

Apuntó que el gran pecado que se ha cometido en América Latina para recibir este embate brutal “es haber dicho simplemente que los pueblos tentemos el derecho de autodeterminarnos y el derecho a tomar las decisiones apegados a la preservación de los derechos de nuestros pueblos, y eso se llama soberanía”.

Calle denunció cómo incluso los tratados bilaterales de inversiones favorecen a las grandes transnacionales; además el persistente descrédito a los gobiernos y los intentos de golpes de Estado como el ocurrido en Ecuador el 30 de septiembre de 2010 (30-S), en el que un grupo de policías sublevados puso en riesgo la vida del presidente Correa.

“El poderío de Estados Unidos es enorme. Sabemos a quienes nos enfrentamos y  quienes están dispuestos vender su Patria y su conciencia”, aseveró al referirse también a las campañas de manipulación constantes, a través de las nuevas tecnologías de la información.

En su opinión, con este accionar se está tratando de enterrar a Ecuador económicamente y de extraerle todos los recursos económicos para hacer fracasar este proyecto político que, dijo, "revitaliza a la Patria y que nos ha devuelto la dignidad".

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