El Museo Numismático del Ecuador guarda la historia económica, social y cultural del país

La historia del Sucre se exhibe en las salas del Museo Numismático de Ecuador

Quito, 13 ago (Andes).- Las salas del Museo Numismático del Banco Central del Ecuador (BCE) ofrecen un testimonio no solo de la historia monetaria y económica del Ecuador sino de la vida social y cultural de los quiteños; además, el edificio que acoge a este museo constituye uno de los monumentos arquitectónicos más significativos de la capital ecuatoriana.

Al cumplirse los 90 años de creado el BCE, el pasado 10 de agosto, la Agencia Andes realizó un recorrido especial por el Museo Numismático (ubicado en la esquina de las calles Garc{ia Moreno y Sucre) en compañía de Eladio Rivadulla, historiador y curador de este espacio cultural de la ciudad quien habló sobre la importancia del mismo.

“El BCE está haciendo una serie de jornadas culturales y sociales que involucran este acontecimiento. Pero no solo celebramos un aniversario de creación de una institución importante en la historia económica del país, sino que es una institución que tuvo un liderazgo rector en la cultura nacional”, señaló Rivadulla.

Su consideración parte del hecho de que en 90 décadas de vida el BCE ha reunido más de 100 mil piezas arqueológicas que ahora forman parte de la colección del Museo Nacional de Ecuador, que está siendo renovado en la Casa de la Cultura Ecuatoriana, y de muchas otras colecciones que forman parte de museos en las distintas provincias del país.

El Museo Numismático está ubicado en las calles García Moreno y Sucre. Foto: Micaela Ayala V./Andes

Según Rivadulla, el edificio se encuentra en una falla geológica que une a los cerros del Panecillo y San Juan, además está ubicado en una importante zona económica del Quito antiguo, llamada la esquina del templo por estar frente a la iglesia de la Compañía de Jesús, una de las más bellas que tiene la capital.

El arquitecto de origen italiano Francisco Durini Caceres, creador del monumento a los próceres de la Independencia ubicado frente al Palacio de Gobierno, fue quien construyó el edificio del Banco Central, utilizando materiales muy novedosos para la época y pensando siempre que este lugar iba a ser la sede bancaria más importante del país.

En la estructura del edificio se destaca una fachada  con pilares y figuras alegóricas, en el interior se impone un graderío y un especial diseño de iluminación, hay claraboyas de metal y vidrio, así como lámparas de vidrio importado, cielos rasos de latón, mosaicos para el piso y pinturas murales. Todo ello lo convierten en un hermoso espacio arquitectónico.

Una de las máquinas acuñadoras en las que se fabricaban las monedas. Foto: Micaela Ayala V./Andes

En el Museo Numismático se puede admirar una de las primeras máquinas acuñadoras en las que se producían las monedas de oro y plata, que serían las primeras que se utilizaron en la época colonial. Con el surgimiento de la República se vio la necesidad de contar con un medio de pago que facilite  la relación del comercio y surgen los primeros billetes.

El recorrido se inicia exponiendo las formas ancestrales de intercambio mercantil que poseían las diversas culturas que habitaron el actual territorio del Ecuador, luego vendría la irrupción de la Conquista Española y esto traería consigo el establecimiento de un sistema español como norma de intercambio mercantil en toda el área americana invadida por españoles.

Este sistema se basaba en un intercambio de bienes por el peso de cierta cantidad de metal precioso; es así como en la mayoría de países latinoamericanos quedó el término “peso” como medida monetaria. Sería después de la Independencia que se empezaría a adoptar un nuevo sistema monetario: el peso ecuatoriano. Esta moneda tuvo vigencia desde 1833 hasta 1884.

Los distintos tipos de Sucres se exhiben en las salas del Museo Numismático. Foto: Micaela Ayala V./Andes

En ese año aparece el Sucre como unidad monetaria ecuatoriana.  Los cambios que se apreciarán en estas monedas responden  a las recurrentes crisis económicas internacionales, que harán que ya no se fabriquen en plata fina, que se reduzca su tamaño, y que se usen materiales como el níquel, cobre y aluminio.

Los billetes que  inician su circulación en 1928 fueron impresos por la Bank Note Company y la gráfica constituía principalmente en figuras femeninas  que representan la mitología y que tenían una influencia neoclásica. A mediados del siglo XX aparecen los primeros personajes históricos que ayudaron a construir la nación ecuatoriana, mezclados con elementos locales  como la Iglesia de la Compañía, la fachada del BCE, la Plaza Grande, el Palacio de Gobierno, entre otras.

La historia de las monedas y billetes se exhibe en el Museo. Foto: Micaela Ayala V./Andes

El Museo expone esta historia en las diferentes especies de monedas y piezas arqueológicas. Consta de cinco salas: Introductoria, Colonial, de la República, la sala del Banco Central y el Diorama móvil donde se exhibe una representación a escala de una Casa de la Moneda colonial, detallando los procesos de fundición, acuñación, laminación, etc. Es un gran espacio para conocer más sobre la historia del Ecuador.

Los horarios de atención son de martes a viernes, de 9h00 a 17h00, mientras que sábados, domingos y feriados, se atiende de 10h00 a 16h00. Para el público nacional la entrada  es gratuita, los extranjeros pagan un dólar.

Un poco de historia del BCE

El BCE se crea el 10 de agosto de 1927 cuando el país atravesaba por la crisis del precio del cacao -el principal producto de exportación de ese entonces- y un manejo confuso del dinero porque los bancos privados emitían sus propios billetes.

Su objetivo fue la emisión y conversión de todos los billetes, estabilización del cambio internacional, regulación de los tipos de descuento y ayuda a los bancos en épocas de emergencia. La emisión se realizó sin interrupción hasta el año 2000, cuando el Sucre fue reemplazado por el dólar estadounidense como moneda de circulación nacional.

Su nuevo rol consiste en garantizar la circulación de billetes y monedas, ser el depositario de las reservas financieras del país, brindar estabilidad a la Economía, y generar información económica clave para la toma de decisiones. También se ha enfocado en promover tecnologías como el dinero electrónico, que hasta fin de año pasará a manos privadas.

“Hablar del Banco Central es mencionar varios capítulos importantes del desarrollo económico y cultural del país. Esta institución no ha sido una espectadora sino una protagonista de la historia”, destacó Verónica Artola, gerente general del BCE en un comunicado.

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