Los organizadores de Tokio-2020 rechazan sospechas de corrupción en concesión de los Juegos

Los organizadores de los Juegos de Tokio-2020 rechazaron este toda sospecha de corrupción, tras el informe de la AMA, en el que indica que la capital japonesa habría ganado a cambio de jugosos contratos de patrocinio con la Federación de Atletismo. Foto: Andes/Archivo

Tokio, 15 ene (Andes).- Los organizadores de los Juegos de Tokio-2020 rechazaron este viernes toda sospecha de corrupción, cuando una nota del informe de la comisión de investigación de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) sugiere que la capital japonesa habría ganado a cambio de jugosos contratos de patrocinio con la Federación de Atletismo.

Ese texto "escapa a nuestra comprensión", reaccionó el comité de organización de Tokio-2020 en una declaración transmitida a la AFP.

"Los Juegos fueron atribuidos a Tokio ya que la ciudad había presentado la mejor oferta", una candidatura basada en "las cuestiones relativas a la integridad del deporte", declaró la portavoz Hikariko Ono.

"Hemos llevado una campaña limpia", afirmó Daichi Suzuki, patrón de la Agencia Nacional de Deportes.

En la página 34 de la segunda parte del informe de 89 páginas sobre el dopaje en el atletismo, publicado el jueves, se habla de una reunión entre responsables turcos y Khalil Diack, uno de los hijos del expresidente de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), Lamine Diack, sobre la atribución de los Juegos.

"Se dijo (en la conversación) que  Turquía perdió el apoyo de LD (Lamine Diack) porque no había pagado los entre 4 y 5 millones de dólares de patrocinio a la Ligue de Diamantes (el circuito principal de las reuniones de atletismo) o a la IAAF", se puede leer.

"Según la transcripción, los japoneses habrían pagado tal suma. Los Juegos de 2020 fueron acordados a Tokio", añade la comisión de investigación de la AMA, que explica no haber "investigado el tema, al no ser de nuestra incumbencia".

La candidatura de Tokio-2020 había ganado en septiembre de 2013 a la de Estambul en la segunda ronda de votación por 60 votos a 36, pese a los temores por la catástrofe nuclear de Fukushima provocada por el sismo y el tsunami de marzo de 2011.

AFP/dp