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Transformación, estabilidad política y recuperación de la institucionalidad, hitos en 10 años de la Revolución Ciudadana

14 de Enero de 2017 - 17:51

El gobierno que inició hace diez años en Ecuador bajo el liderazgo del presidente Rafael Correa, con la implantación de su proyecto político de Revolución Ciudadana, deja un legado que es palpable con acciones, obras, recuperación de la institucionalidad y hechos que configuran un avance para el país andino convertido antes en un estado corporativo, sin planificación, y sumido en el dominio de elites empresariales.

Quito, 15 ene (Andes) – El gobierno que inició hace diez años en Ecuador bajo el liderazgo del presidente Rafael Correa, con la implantación de su proyecto político de Revolución Ciudadana, deja un legado que es palpable con acciones, obras, recuperación de la institucionalidad y hechos que configuran un avance para el país andino convertido antes en un estado corporativo, sin planificación, y sumido en el dominio de elites empresariales.

Así lo estimaron el profesor Fernando Casado, docente investigador del centro de Derechos y Justicia del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN) y Víctor Hugo Villacrés, catedrático y analista, en entrevista con ANDES.

Fernando Casado, de nacionalidad española, ve una transformación en varios ámbitos: político, social, económico, cultural e internacional. Agregó que el marco en el que se ha dado este cambio es la Constitución de Montecristi, aprobada en 2008 en un inédito referéndum con el 63% del voto popular.

“Hay una serie de cambios y paradigmas que le han dado un vuelco al país y han hecho no solamente que se mire hacia el norte sino que el norte mire hacia Ecuador para inspirarse en las nuevas iniciativas políticas. Ahí tenemos, por ejemplo, España con (el movimiento) Podemos que siempre habla del Ecuador como uno de sus bastiones de inspiración para llevar una adaptación a la idiosincrasia española”, comentó Casado.

Villacrés dijo que la primera idea que viene a la mente cuando se piensa en los periodos 1996-2006 y 2007-2017 es estabilidad sobre todo desde la perspectiva política.

“Habíamos pasado de tener siete o más presidentes a tener una sola presidencia con un modelo que ha calado a fondo sobre todo con la gente de escasos recursos en el país y que ha permitido una mejor redistribución del ingreso”, subrayó.

Un ejemplo, añadió,  hasta 2007 se registró un 27% de pobreza por ingresos y en la actualidad está en alrededor del 16%. Eso lleva a concluir que hay una sociedad más justa, acotó.

Otro ejemplo es en tributación. En este rubro se duplicó la recaudación, pasando de 7.500 millones de dólares antes de este gobierno a 15.000 millones de dólares entre 2015 y 2016, expuso Villacrés.

“Hay mucha más estabilidad en términos democráticos y eso se ve reflejado en indicadores como reducción de pobreza por necesidades básicas insatisfechas, mejor recaudación, entre otros”, manifestó el analista.

Casado no duda en calificar el Ecuador antes de la llegada de Correa como “una república bananera al servicio de las élites” con una imposición de medidas neoliberales que afectaban a los ciudadanos.

“Ecuador hasta ese momento había sido un estado corporativo donde las élites y pequeños grupos de alguna manera se beneficiaban con un lucro particular e individual de las prebendas del Estado. (Luego) Por fin se creó un estado fuerte y unitario que distribuye la riqueza para la mayor parte de la ciudadanía, obviamente luchando contra los intereses de esas élites y de las corporaciones”, sostuvo.

El catedrático español ve como símbolos del cambio que trajo Correa el cierre de la base norteamericana que se había establecido en la ciudad de Manta, la recuperación de la memoria histórica con el establecimiento de la comisión de la Verdad (que determinó las violaciones a los derechos humanos en el régimen de derecha del Socialcristianismo), y diferenciar el capital financiero de los medios de comunicación e impedir que exista un vínculo entre ambos intereses.

Lo citado más otra serie de medidas que iban en contracorriente del neoliberalismo incidieron en la consecución de indicadores sociales que dan a la ciudadanía un bienestar y una estabilidad que no se habían visto en 200 años de vida republicana, consideró Casado.

El economista Villacrés destacó que el gobierno de Correa devolvió a Ecuador un sistema de planificación que incluye instrumentos de medición y evaluación de cómo se está gastando el presupuesto del Estado en cada una de las instituciones públicas.

“Esto se ve traducido en una serie de objetivos y metas que se van cumpliendo a lo largo de los diez años de gobierno y que están relacionadas en esencia con parte de la reducción de la pobreza, pero también con beneficios, sobre todo, para aquellas clases que habían sido históricamente olvidadas”, expresó.

Otro logro del gobierno de Correa, a criterio de Villacrés, la concepción del Estado como un bien común de todos y el rol de regulador en muchos ámbitos que habían estado “a la ley” de la oferta  y la demanda.

Luego viene una etapa de revolución que se evidencia en la construcción de infraestructura que antes estaba regentada por el sector privado, como en el área hidroeléctrica donde se sustituyeron las barcazas, negocio particular por centrales que dan al país la soberanía energética, reseñó.

Otro aspecto que destacó Villacrés es que ha habido una transición de un estado monocéntrico a uno pluricéntrico. Mientras Casado pone de relieve una mayor participación de los ciudadanos en los asuntos políticos.

Inestabilidad y surgimiento de la Revolución Ciudadana

Las políticas neoliberales establecidas a principio de los años noventa dieron paso al “salvataje” bancario a principios de marzo de 1999, la quiebra del sistema financiero y, finalmente, a la peor crisis económica de la historia nacional con la pérdida de la moneda en el año 2000.  

La inestabilidad política de los gobiernos de derecha provocó la salida de tres presidentes en apenas diez años (en ese periodo en total gobernaron 7 mandatarios) destituidos en medio de revueltas populares.

Abdalá Bucaram (el 5 de febrero de 1997), Jamil Mahuad (el 21 de enero de 2000) y Lucio Gutiérrez (el 20 de abril de 2005) debieron dejar el poder de forma abrupta.

El 26 de noviembre de 2006 Rafael Correa venció en el balotaje –con 56,67%, al empresario bananero Álvaro Noboa.  

Durante la campaña previa, el candidato Correa propugnó un rol más decisivo del Estado, la oposición al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, generación de empleo a través de obras públicas, el incremento del monto de subsidios a los más necesitados, facilitar el crédito para producción y vivienda con tasas preferenciales y a largo plazo.

El cambio de estructuras comenzó con la Asamblea Constituyente, iniciativa que obtuvo el 81,5% de respaldo el 15 de abril de 2007.

A finales de julio de 2008, el Tribunal Supremo Electoral ratificó el llamado a referéndum, que se realizó el 28 de septiembre donde el Sí registró el 63,93% de votación. De allí en adelante, Ecuador dio un giro en su institucionalidad, leyes, rol del Estado en la sociedad, a esto se lo conoce como la Revolución Ciudadana.

Se suma una revolución en las leyes para el funcionamiento del Estado, la disminución de la pobreza, de la desigualdad, un mayor acceso a la educación, el crecimiento de la economía, la disminución del empleo y una mayor cobertura de la seguridad social, acceso a salud y una gran inversión en la construcción de infraestructura vial, energética, proyectos de riego, entre otras.

/ar     

 

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