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"Novillo de Bombas" y "Chamiza" en honor a la Virgen de la Caridad en Mira (VIDEO)

11 de Febrero de 2018 - 12:52
Las fiestas de la Virgen de la Caridad expresan todo el sentimiento y devoción religiosa de los pobladores de Mira.
Foto: Micaela Ayala/Andes

Esta fiesta popular no distingue de jerarquías. Ciudadanos locales y extranjeros han potencializado turísticamente a esta ciudad nivel nacional y regional.

Mira, 11 feb (Andes).-Cada 5 de febrero se celebra la fiesta en honor a la Virgen de la Caridad en la ciudad de Mira, provincia del Carchi-Ecuador. Habitantes de la localidad, de diferentes comunas, así como de varias poblaciones fronterizas de Ecuador y Colombia, participan activamente de los actos de fe y folclore en honor a los 320 años de la “Guardiana de la ciudad”.

La ciudad de Mira, ubicada en el cantón del mismo nombre, nació y creció al calor de la devoción de esta Virgen, dando una forma propia y especial al alma mireña. Este tradicional pueblo, donde el siete por ciento de su geografía es planicie, tiene uno de los miradores más espectaculares de la Sierra Norte ecuatoriana.

Para el párroco del cantón, Salvador Quiroz, estas fiestas en honor a la “Chamizudita” como la conocen sus pobladores, rememora toda la grandeza de esta “Patrona” de la localidad. “Al celebrar 320 años de amor de nuestra Madre Santísima de la Caridad, los ciudadanos festejamos a la Virgen como se lo merece, con alegría, esperanza y mucha confraternidad entre hermanos mireños, y entre los turistas que llegan a este lugar”, dijo a Andes.

El sacerdote comentó que la imagen de la “Santísima Virgen” realizó, desde el pasado mes de enero, varias visitas a los hogares de toda la localidad, en barrios, comunidades, caseríos, etc.

El ritual de llevar la imagen a otros lugares, se acompaña por lo general con música de banda, la cual toca aproximadamente hasta las 22:00. El resto de la noche la gente continúa los rezos, a veces, hasta el otro día. Es costumbre que esta reunión se realice en una casa en donde, además, tiene lugar el baile, la comida, y la celebración en general.

Pero esta fiesta en honor a la “Patrona” de la ciudad, es también la oportunidad del encuentro y de la alegría. “Este es un el momento de agradecer a la tierra por las cosechas, con reminiscencias de antiguos rituales, que hermanan a sus ciudadanos”, expresó Walter Villegas alcalde de Mira.

El arrastre de "chamiza" es una de las celebraciones a la Santísima Virgen, que consiste en acarrear ramas secas para apilarlas y posteriormente quemarlas.  Foto: Micaela Ayala/Andes

“En este lugar, como en todas las partes del país, las celebraciones están íntimamente relacionadas entre lo religioso y lo pagano. Por ello en el arrastre de chamiza (ramas secas) en honor a la Santísima, los voluntarios, la gente que vive en los alrededores, y en los caseríos, pican la chamiza y la dejan secar durante 15 días”, afirma el burgomaestre.

Una vez secas las ramas, éstas se preparan y amarran para iniciar el arrastre o acarreo, el que se hace con yunta de bueyes o caballos, pero también a pie. En los últimos años, incluso, se ha incorporado la modalidad de arrastrar la chamiza con camionetas, camiones y hasta motos.

Consuelo Andrade, vecina de este lugar, expresa que se sienten orgullosos de tener una “fiesta singular”, con la puesta en escena de la quema de la chamiza y la corrida del novillo. Agrega que este espectáculo se realiza desde hace 320 años y que los habitantes y algunos visitantes ayudan cortando o acarreando la chamiza, organizando las corridas de toros, mientras otros colaboran organizando la procesión y las misas.

“La gente de Mira siempre cooperan en estas celebraciones porque muestran su identidad, su razón de ser como mireños. Lo importante es disfrutar y apoyar para que las fiestas de este cantón sea de primera”, afirmó Andrade.

Novillo de bomba

Ya en horas de la noche, la gente acude al estadio Galo Plaza (centro de la ciudad) para ser parte del tradicional espectáculo del “Novillo de Bombas”, que consiste el lidiar al animal por la arena de este lugar.

Este tradicional juego de origen hispano consiste en colocar cachos postizos, a los que anticipadamente ponen mechones hechos con trapos, cera y cebo, estos constituyen las bombas que son elaboradas por personas expertas de la localidad. Todo el pueblo participa de la lidia del novillo en el estadio.

Los hombres más arriesgados y audaces alistan los cabestros y vetas para controlar y a la vez retar al animal, en una suerte de demostración de coraje y hombría, retando al miedo, mientras la comunidad los observa.

Durante una hora, el toro es amarrado con una soga y conducido por más de cinco hombres; luego se lo suelta y de allí... ¡a correr!

La lidia del "Novillo de Bombas" se la celebra en horas de la noche en el estadio Galo Plaza. Cientos de personas disfrutan de este ritual que tiene origen hispano.  Foto: Micaela Ayala/Andes 

Para la investigadora e historiadora de la cultura popular de Mira, Rosa Cecilia Ramírez, el ser prioste de este evento es una distinción en honor a la Virgen.

“Los priostes tumban al novillo, lo amarran en un palo y realizan la ceremonia de la colocación de las bombas. En medio de la tensión del toro acostado, se encienden estas bombas, previamente regadas de material inflamable. El toro brioso es soltado, pero está sujeto con largos cabestros, conocidos como vetas. Hay que tener pericia para el efecto”, asevera.

Señala que, además de los priostes, están los personajes que han participado durante muchos años en esta fiesta y tienen los conocimientos para evitar una tragedia. “Esta labor, en muchas ocasiones, ha sido heredada de padres a hijos”.

Por lo general, un hacendado de la zona dona el novillo para el festejo. En esta ocasión el toro fue cedido por el señor Edwin España, quien es ganadero del lugar.

“Cada año la Virgen tiene su novillo que es donado en honor a nuestra Madre. Hoy ha tocado el  turno de hacerlo, lo hago con la mayor devoción y humildad para mi Chamizudita”, afirmó. El ganadero recalcó que en este festejo el animal no sufre ningún daño a su integridad, ya que en las astas del toro se le colocan cachos postizos con las seguridades del caso.

El tradicional “Novillo de Bombas” se realiza dos veces al año: la primera tiene ocasión en las fiestas de la Santísima Virgen de la Caridad en febrero, y la segunda, por la cantonización de Mira en el mes de agosto, todos estos actos son acompañados del tradicional y famoso tardón, una bebida potente que consiste en una mezcla de jugo de naranja, aguardiente de caña llamado “puntas” y azúcar, más unos polvitos conocidos solo por los hacedores del tardón, los que le dan un toque mágico.

La quema de la "chamiza" es otra de las ofrendas que la ciudadanía otorga a la "Patrona de la Ciudad" en honor a sus fiestas.  Foto: Micaela Ayala/Andes

Tardón mireño

Según la historiadora, esta bebida lleva el nombre de tardón porque durante la época de la Colonia llegó un enviado desde Quito con la finalidad de realizar algunas gestiones administrativas propias de su cargo.

“En este lugar le brindaron esta espirituosa y agradable bebida, e hizo que se quedara más tiempo del previsto, debiendo regresar pronto con los resultados de su gestión, no lo hizo. Cuando llegó a Quito, se justificó ante sus superiores aduciendo de que en Mira sufrió un tardón, una demora, un retraso”, señala la historiadora.

Desde allí esta típica y famosa bebida mireña lleva este nombre de tardón, la cual es conocida en muchas partes, dentro y fuera del país.

Visitantes

Las autoridades indicaron que entre el fin de semana acudieron más de 12.000 personas por las fiestas en honor a la Virgen de la Caridad.

Celebración

En esta ocasión la celebración se llevó a cabo el sábado 10 de febrero debido a la Ley de Feriados que rige en el Ecuador.

El tardón mireño, bebida tradicional de la ciudad, se vende con mayor frecuencia en estas fechas de celebración. Foto: Micaela Ayala/Andes

vds/la

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