Ecuador tiene razón en hacerle frente a EE.UU. en el tema del asilo a Julian Assange

Mark Weisbrot, cortesía de Center for Economic and Policy Research

Mark Weisbrot, The Guardian, 

Quito, agosto 20, (Andes).- Mark Weisbrot, Ph.D. en Economía de la Universidad de Michigan, columnista y codirector del Centro para la Economía y Política de Investigación (CEPR) en Washington, DC., es opositor de la privatización del sistema de la Seguridad Social de los Estados Unidos y un crítico feroz de la globalización y del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Está calificado por otros economistas como un firme dinamizador de los esfuerzos de América del Sur para crear su propio banco y que se independice del FMI. Ha trabajado en países como Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador y Venezuela.

Actualmente tiene una columna sobre temas económicos y de política que se distribuye en varios medios estadounidenses: The Washington Post, Los Angeles Times, The New York Times, Herald Tribune y The Boston Globe. También lo hace en los sitios web AlterNet y The Huffington Post.

A nivel internacional colabora en The Guardian, Reino Unido, y Folha de Sao Paulo, Brasil. En 2009, junto a Tariq Ali escribió el guión del documental de Oliver Stone titulado “Al sur de la frontera sobre el surgimiento de la democracia en América del Sur. La que ponemos a disposición de nuestros lectores es una visión sobre Ecuador y el caso Assange.

“Ecuador ya tomó su decisión: concederle asilo político a Julián Assange. Esto surgió a raíz de un incidente que debería disipar cualquier duda en cuanto a los motivos que están detrás de los intentos de Gran Bretaña y Suecia para extraditar al fundador de WikiLeaks Julian Assange".

"El pasado miércoles el gobierno británico hizo una amenaza sin precedentes de invadir la embajada de Ecuador si no entregaban a Assange. Este asalto sería una violación tan extrema a las leyes internacionales y a las convenciones diplomáticas, que es hasta difícil encontrar un ejemplo en el que algún gobierno democrático haya hecho tal amenaza, peor aún llevarla a cabo". 

"Cuando el canciller del Ecuador, Ricardo Patiño, en su respuesta enojada y desafiante, divulgó las amenazas escritas, el gobierno británico trató de retroceder y decir que no se trató de una amenaza de invadir la embajada (que constituye territorio soberano de otro país). ¿Pero qué otra cosa podemos inferir de estas palabras en la carta entregada por un funcionario británico?"

"Usted debe conocer que existe una base legal en Gran Bretaña, la Ley de Instalaciones Diplomáticas y Consulares de 1987, que nos permitiría actuar a fin de arrestar al Sr. Assange en las instalaciones actuales de la embajada".

"Sinceramente esperamos que no lleguemos a ese punto, pero si no tienen la capacidad de resolver el asunto de la presencia del Sr. Assange en sus instalaciones, está es una opción que está abierta para nosotros".
"¿Existe alguna persona cuerda que crea que el gobierno británico haría este tipo de amenazas sin precedentes si simplemente se tratara de un ciudadano extranjero ordinario que ha sido solicitado para una interrogación (no por cargos penales o por algún juicio) por un gobierno extranjero?"

"La decisión del Ecuador de conceder asilo político a Assange fue tanto predecible como razonable. Pero éste también es un caso revolucionario que tiene una trascendencia histórica considerable. Primero, las características del caso: Assange claramente tiene un temor de persecución bien fundado si fuese extraditado a Suecia. Se conoce muy bien que él sería echado en la cárcel inmediatamente".

Como a él no se le ha imputado ningún crimen, y el gobierno sueco no tiene ninguna causa legítima para traerlo a Suecia, esto por sí mismo constituye una forma de persecución. Podemos deducir que los suecos no tienen causa legal para la extradición, ya a que ellos se les ofreció reiteradamente la oportunidad de interrogarlo en GB, pero la rechazaron, y se han negado a emitir una causa para tal negación".

"Hace unas pocas semanas el gobierno ecuatoriano ofreció que se interrogara a Assange en la embajada de Londres, donde Assange ha estado viviendo desde el 19 de junio, pero el gobierno sueco rechazó el
ofrecimiento, asimismo sin explicar las razones. Aquel fue un acto de mala fe dentro de el proceso de negociación que se llevaba a cabo entre los gobiernos para resolver la situación". 

El ex fiscal general del distrito de Estocolmo Sven-Erik Alhem también puso en claro que el gobierno de Suecia no tenía causas legítimas para pedir la extradición de Assange al testificar que la decisión del gobierno sueco de pedir la extradición de Assange es 'irrazonable y contraria a la ética profesional, además de injusta y desproporcionada', porque a él se lo podría fácilmente interrogar en Gran Bretaña".

"Pero lo más importante es que el gobierno de Ecuador coincide con Assange en cuanto a que él tenía un temor razonable de una segunda extradición a los Estados Unidos, y ser perseguido aquí por sus actividades como periodista. Las evidencias para esto fueron sólidas".

"Algunos ejemplos: una investigación en marcha sobre Assange y WikiLeaks en Estados Unidos; pruebas de que ya se ha preparado una acusación formal; declaraciones hechas por importantes funcionarios públicos como la senadora demócrata Diane Feinstein de que él debería ser enjuiciado por espionaje, lo cual conlleva una posible pena de muerte o cadena perpetua". 

"¿Por qué este caso es tan importante? Posiblemente esta es la primera vez en que un ciudadano que huye de una persecución política orquestada por los Estados Unidos reciba asilo político de un gobierno democrático que busca defender las convenciones internacionales sobre los derechos humanos".

"Esto es sumamente importante, porque por más de 60 años Estados Unidos se ha presentado internacionalmente como un proponente de los derechos humanos, especialmente durante la guerra fría. Y muchas personas han buscado y recibido asilo en Estados Unidos". 

La noción de que el gobierno de EE.UU. es defensor de los derechos humanos, generalmente percibida dentro de ese país y los países aliados, se sustentaba en la desestimación de los derechos humanos de las víctimas en las guerras estadounidenses y su política internacional, como los 3 millones de vietnamitas o más de un millón de iraquíes que fueron asesinados, y los muchos millones que fueron desplazados, heridos, o acosados por sus acciones".

"Esa noción de que Estados Unidos debe ser juzgado solamente por lo que hace dentro de sus fronteras, está perdiendo apoyo conforme el mundo se hace más multipolar económica y políticamente, Washington pierde poder e influencia, y sus guerras, invasiones y ocupaciones son vistas como acciones legítimas por menos y menos personas". 

"A lo largo de esta última década, la situación de los derechos humanos en EE.UU. se ha deteriorado. Por supuesto que antes de la legislación de los derechos civiles en la década de 1960, millones de afroamericanos en los estados del sur no tenían derecho al voto, además de otros, con la consiguiente vergüenza internacional".

"Esto, en parte, fue lo que permitió que el movimiento por los derechos civiles tuviera éxito. Pero por lo menos al finalizar esa década, Estados Unidos pudo ser visto como un ejemplo positivo internamente en cuanto al imperio de la ley, el debido proceso y la protección de los derechos y libertades civiles".

"Hoy Estados Unidos proclama su derecho a detener a sus ciudadanos indefinidamente; el presidente puede ordenar el asesinato de un ciudadano sin por lo menos oír el caso; el gobierno puede espiar a sus ciudadanos sin una orden judicial; y sus funcionarios tienen inmunidad ante un enjuiciamiento por crímenes de guerra".

"Perjudica también el hecho de que Estados Unidos tiene menos del 5% de la población del mundo, pero casi un cuarto de la población carcelaria, muchos de ellos víctimas de una "guerra contra las drogas" que rápidamente está perdiendo legitimidad en el resto del mundo".

"La exitosa solicitud de Assange al asilo para protegerse de Estados Unidos es otro golpe contra la reputación internacional de Washington. Al mismo tiempo demuestra cuán importante es que existan gobiernos democráticos que se mantengan independientes de ese país, a diferencia de Suecia y Gran Bretaña, que no colaboren en la persecución de periodistas por simple conveniencia". 

"Afortunadamente otros gobiernos le dirán a Gran Bretaña que las amenazas de invadir la embajada de otro país los pondría fuera del círculo de las naciones que se apegan a la ley. Es interesante ver a los periodistas pro Washington y sus fuentes buscar motivos autocomplacientes que le puedan atribuir al gobierno de Ecuador por haber concedido el asilo".

"Correa quiere presentarse como el campeón de la libertad de expresión, dicen; o que él quiere asestarle un golpe a Estados Unidos, o posicionarse como un líder internacional. Pero eso es ridículo. Correa no quiso este enredo y ha sido una situación en la que ha tenido más que perder que de ganar desde el comienzo".

"Ha sufrido una creciente tensión con tres países que son diplomáticamente importantes para el Ecuador, Estados Unidos, Gran Bretaña y Suecia. Estados Unidos es el socio comercial más importante para Ecuador y varias veces lo ha amenazado con eliminar las preferencias comerciales que sustentan miles de trabajos en el Ecuador".

"Y como la mayoría de los medios internacionales han sido hostiles hacia Assange desde el comienzo, han utilizado el pedido de asilo para atacar al Ecuador, acusando al gobierno de haber impuesto 'medidas de fuerza' contra los medios dentro del país".

"Como lo he manifestado en otras ocasiones, esta es una burda exageración y tergiversación sobre Ecuador, el cual tiene un prensa sin censuras que en su mayoría es opositora al gobierno. Y para la mayoría en el mundo, estas noticias engañosas es todo lo que van a oír o leer sobre el Ecuador por mucho tiempo".

"Correa tomó esta decisión porque era la única opción ética. Y cualquiera de los gobiernos independientes, democráticos de Suramérica hubieran hecho lo mismo. Si tan solo las grandes rganizaciones mediáticas del mundo tuvieran la misma ética y compromiso con la libertad de expresión y de prensa".

"Ahora veremos si el gobierno británico respetará la ley internacional y las convenciones de los derechos humanos y otorgar el salvoconducto a Assange hacia Ecuador".

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