Unos querían que entre “La pulga”, otros que ni por idea. Finalmente, al minuto 60, Alejandro Sabella decidió ponerlo y el estadio se convirtió en un coro que repetía: “Oh, Messi... ”, y un par de insultos de por medio.
Unos querían que entre “La pulga”, otros que ni por idea. Finalmente, al minuto 60, Alejandro Sabella decidió ponerlo y el estadio se convirtió en un coro que repetía: “Oh, Messi... ”, y un par de insultos de por medio.
El boxeador ecuatoriano Rafael Tirado describe sus inicios en el ring, el apoyo de su familia y el legado que deja a sus hijos sobre el cuadrilátero.