Ambiciones políticas y desinformación generan violencia en localidades amazónicas fronterizas con Perú

Los colonos piden al Gobierno que garantice la seguridad en la zona/fotos: Eduardo Flores-Andes

Puerto Morona, 11 may (Andes).- La muerte del joven Carlos Noboa a manos de indígenas Shuar, en la localidad amazónica de Shaime, en el cantón Tiwintza, provincia de Morona Santiago, fue el detonante que permitió visibilizar un problema en el que se mezclan intereses políticos y posturas racistas extremas.

Maximiliano Noboa Andrade, padre de la víctima, recuerda, con lágrimas, que su hijo fue asesinado cuando acompañó a Fernando Valencia a constatar que su finca había sido incendiada por un numeroso grupo de aborígenes shuar, guiados por Rosendo Nurinkias, alterno de la asambleísta Diana Atamaint, del opositor partido Pachakutik, brazo político de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie).

El joven Noboa fue asesinado con un tiro en el rostro y otro en la espalda. De acuerdo a su padre, la intención era matar a Valencia. Invadir terrenos, incendiar casas y amedrentar violentamente es el denominador común desde hace unos dos años en Puerto Morona, San José de Morona y Shaime.

Las localidades citadas, fronterizas con el Perú, son habitadas mayoritariamente por unos 2.000 colonos, la mayoría originario de la provincia del Azuay, que poblaron extensos territorios de selva virgen en el año de 1981, como parte de un programa gubernamental para crear “fronteras vivas”. Así se asentaron las poblaciones de San Carlos de Limón, Limón Indanza, Guamboya, Pablo Sexto, Sinaí, entre otras.

Testimonios de colonos recogidos por un equipo de la Agencia Andes confirman que cuando llegaron al sector no existían servicios básicos. El Gobierno de entonces planificó la entrega de esas tierras exclusivamente para colonización.

“Cuando vinimos solo veíamos cielo tierra, no veíamos más”, cuenta Mesías Puela. Él recuerda que llegó al sector cuando tenía trece años.

Ahora por San José de Morona cruza una moderna carretera y sus habitantes cuentan, entre otros servicios, con telefonía inalámbrica. Puerto Morona forma parte del eje Manta-Manaos, un proyecto de desarrollo regional impulsado por el presidente de la República, Rafael Correa.

El desarrollo y la revalorización de esta zona -registrado en los últimos cinco años- parece haber alimentado la ambición de dirigentes aborígenes shuar que -bajo el argumento de que los nativos son los dueños de estas tierras ancestrales- han vendido la idea de recuperar esos territorios y expulsar a los colonos, legítimos propietarios.


Ambición política

El promotor de esta idea es Tello Pinchu, el presidente de la Junta Parroquial de San José de Morona. Pinchu es afiliado y político activo de Pachakutik y es el virtual candidato a la alcaldía del cantón Tiwintza.

Pinchu argumenta que no existen invasiones que los shuar se ubicaron en la cabecera parroquial debido a un supuesto acuerdo de reordenamiento territorial firmado con la Gobernación, el Consejo Provincial de Morona y el gobierno municipal de Tiwintza.

Edison Puenchir, gobernador encargado, niega el referido acuerdo. Lo que hubo dijo fue un acuerdo puntual hace un año y medio en relación a un predio determinado. Lo que se buscó entonces fue evitar una escalada de violencia entre colonos y shuar.

Otro de los argumentos que utiliza Pinchu para ofrecer tierras a los aborígenes es el artículo 57 de la Constitución, numeral 5,  que reconoce a las comunidades, pueblos y nacionalidades indígenas mantener la posesión de las tierras y territorios ancestrales y obtener su adjudicación gratuita.

Puenchir sostiene que el presidente de la Junta Parroquial hace una mala interpretación de la Carta Política e identifica a Rosendo Nurinkias como el impulsor de las invasiones.

Miedo

Los aborígenes shuar se han tomado muy en serio el discurso político de recuperación de tierras ancestrales. Los colonos cuentan que éstos llegan en grupos y los amenazan con desalojarlos a la fuerza.

“Compañeros, no confíen de los colonos. En la campaña hablan maravillas y después de ser electo (sic) nunca toman en cuenta a shuar, por lo tanto hay que mandar solo a palo, ají, ni tomar en cuenta. Entre ellos quieren apoyarse, por eso hay que castigar hasta que se lamente”, esta advertencia consta en un comunicado con el membrete del Gobierno Parroquial de San José de Morona, firmado por Pinchu, con fecha 15 de marzo de 2010.

Pinchu no niega la autoría de la circular, pero justifica su actitud en supuestos actos de racismo y violencia de parte de los colonos. Pese a su dignidad de autoridad, dice que él tiene el derecho de defender a su comunidad. “Se ha buscado muchas alternativas y no ha habido solución ¿Quién va a solucionar?: el pueblo tiene que solucionar!”, justifica.

Este discurso violento que viene desde la autoridad ya ha dejado como saldo dos muertos y amenazas permanente de violencia que pueden degenerar en incidentes mayores.

Los colonos viven con temor. Los adultos, varones y mujeres, arman guardias nocturnas. No pueden dormir tranquilos. Los niños comienzan a registrar problemas sicológicos por el miedo constante que se presenta.

“Pensábamos festejar el Día de las madres, pero con esto creo que vamos a festejar el Día de los Difuntos”, comentan dos jóvenes mujeres colonas que prefieren no dar sus nombres.

El padre salesiano Pedro Gabrielli, quien dirige una misión en la región amazónica desde 1958, no duda en manifestar que “aquí se presenta la situación que se da  entre los palestinos e israelíes”.

El sacerdote confirma que los problemas en el otrora territorio pacífico se presentaron cuando el grupo etnico shuar captó la representación mayoritaria en la Junta Parroquial. "Entonces comenzó a darse la aspiración de llegar. Aquí hay planteles educativos, llegó el carretero, la luz, el agua, etcétera, un cúmulo de beneficios que atraen a cualquiera". 

Lamentó que los nativos hayan optado por la vía violenta para asentarse en el sitio. "Cuando entra la política entra también tanta cosa negativa", sentencia.

Comentarios

Hay una parte que debe analizarse también y es el papel de las autoridades en el conflicto. me refiero autoridades provinciales. hay órdenes de jueces que no se cumplen. No se garantiza la seguridad en la zona, no hay policía que ayude y los distintos tenientes políticos han salido del cargo por decisión del mismo gobernador...Porqué hay falta de decisión y se da largas al problema. Requerimos autoridades que den soluciones.

Que se les de tierritas en los alrededores a los indigenas o que se les construya un pueblo con agua luz, todos somos ecuatorianos,

basta de decir jibaros, por esto tambien genera ira y odio hacia los mestizos los españoles cometieron grandes homicidios y hetnocidios cuando llegaron a america, cambiemos nuestras actitudes.

Las tierras son de los Shuar por herencia, no necesitan las migajas del gobierno. en 1963 el gobierno nacional, el mando de la junta militar, arrebato a la comunidad Shuar sus territorios para dar a los colonos " parias de aquella época". ¿Servicios básicos? La Amazonia esta llena de estos servicios naturales. Los occidentales "ustedes" al crear ciudades lo único que logran con eso son botaderos de basura.
¿Porqué no leen su historia? seguramente les da vergüenza saber de donde vienen.

¿Supuestos actos de racismo? eso es pan de todos los días en toda la franja amazónica por parte de los colonos, quienes dicen además ser de sangre azul. _Idiotas_ no tiene ni la mínima idea de donde vienen, pues claro si la mayoría que llegó a la Amazonia fueron ignorantes.

Una vez más les sugiero que lean su historia.

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