Ronnie Nader, creador del primer satélite ecuatoriano, Pegaso, afirma ser una persona exigente que busca la perfección en la ejecución de un proyecto y sobre todo, que lo que hace tenga la marca nacional de hecho en Ecuador.
En cinco años, cuatrocientos cincuenta mil niños se han liberado del trabajo infantil (Audio)

Quito, 10 ago (Andes).- Jefferson Acosta tiene 16 años y dejó de trabajar en los basurales de Quito hace 3 años, para dedicarse a estudiar y practicar fútbol, deporte que tanto lo apasiona.
Él entrena en la categoría sub 16 del Deportivo Quito, equipo de primera división del fútbol ecuatoriano. ¿Cómo lo logró? El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Inclusión Económica y Social y el INFA otorgó becas de estudio para él y sus tres hermanos menores.
Cristina Cerda es la mamá de los cuatro beneficiados, quienes dejaron de trabajar en la escombrera de La Bota, al norte de Quito, para dedicarse de lleno a los estudios.
“Ellos salían a trabajar con nosotros y recogían cualquier cosita para tener más ingresos para la familia. Desde que vino la ayuda dejaron de trabajar, fue una gran responsabilidad para nosotros como padres”, comentó la beneficiada. Jefferson pasó a quinto año de bachillerato, y en las tardes entrena con el equipo.
“Ahora por la necesidad económica ellos quieren lucirse en los estudios para ayudarnos económicamente con su profesión”, dijo la madre.
Jimmy Sanguña de 22 años también laboraba desde muy pequeño en la escombrera de Carapungo, al norte de la capital. Él es el mayor de 3 hermanos. Su madre, Laura Guano, señaló que el proyecto de becas les permitió a sus hijos dejar el trabajo infantil y tener la oportunidad de estudiar.
Jimmy obtuvo una beca en el colegio electrónico de Pichincha y logró el título en mecánica automotriz, su sueño desde muy pequeño.
“Ya no trabajan, pasan en la casa y se dedican a estudiar”, comentó la madre. “Ya ningún niño trabaja en la escombrera donde estábamos, me siento muy satisfecha y orgullosa. Ya uno de mis hijos puede ir a la universidad”, contó.
Para Jimmy, trabajar desde pequeño le sirvió para fortalecer el carácter y superarse en la vida, pese a valorar lo que consiguió está más contento con la vida estudiantil.

Según Fander Falconí, Secretario Nacional de Planificación y Desarrollo, el costo de erradicar el trabajo de menores de edad ascenderá a $ 960 millones en los próximos 20 años. Sin embargo los beneficios que se alcanzan superan los $ 1.100 millones.
“Los beneficios superan con creces a los costos, nuestra misión es poner todo el esfuerzo en políticas para lograr una erradicación del trabajo infantil”, agregó Falconí.
Actualmente en Ecuador, las principales áreas que concentra el trabajo infantil están relacionadas al comercio y al sector agrícola. Las provincias de Guayas, Manabí, Pichincha y Azuay son las que cuentan con el mayor porcentaje de trabajo infantil a nivel nacional.
Los niños y adolescentes de 5 a 17 años, que únicamente se dedican a estudiar, son el 89,9%, frente al 76,8% del 2006, así lo informó Byron Villacís, Director del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC).
En cinco años, unos 450.000 niños han dejado de trabajar. La cobertura del Bono de Desarrollo Humano alcanza a 1,2 millones de beneficiarios, lo que se refleja en más de tres millones de niños atendidos en el sistema de salud.
Doris Soliz, ministra del Ministerio de Inclusión Económica y Social, explicó que el bono es un subsidio condicionado de 35 dólares mensuales, que exige a los beneficiarios a escolarizar a sus hijos y pasar por los controles médicos (niños menores de seis años van hasta seis veces por año a control, y mayores de esa edad, dos veces).
Eso también explica por qué la tendencia de niños que estudian llega al 90%.







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