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Ecuador: ¿Las mujeres tienen la palabra?

30 de Noviembre de 2014 - 19:37

Un millón 69 mil 988 mujeres son jefas de hogar en Ecuador, pero llegar a un puesto en la política no es tarea fácil aunque a algunas se las ve en cargos importantes, fundamentalmente en el Ejecutivo.

Por Yurien Portelles

Quito,  1 dic (Andes).- Denisse Robles, Alexandra Ocles y Marlene González tienen distintas experiencias desde la participación política en Ecuador, donde por ley se garantiza la igualdad de cuotas en la lista electorales para que ellas puedan tener voz y voto en un país todavía “sexista”.

Denisse, de Milagro, la provincia de Guayas, es la alcaldesa más joven del país electa con 26 años de edad; la afroecuatoriana Ocles se ha visto precisada a “demostrar que es capaz” para hacer su carrera en la política en Quito, y Marlene tuvo que “pelear duro” el cargo que ganó en las urnas pero le arrebataron los hombres en su provincia de Zamora Chinchipe.

“La que diga que no le costó, miente. Siempre digo que a mí nadie me regaló nada, cada cosa la conseguí peleando, y la lucha es desde donde una está, mientras no haya la igualdad”, dijo la asambleísta a Andes en su despacho de Quito.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) facilitó a Andes una filmación donde Marlene describe cómo pese a quedar empatada en las votaciones con su contrincante, éste fue designado para la Presidencia del Gobierno Autónomo Parroquial Nuevo Paraíso, pese a que la ley nacional dice que en estos casos ellas son las vencedoras, y, sin embargo, no hubo sanción para los infractores del Código de la Democracia.

En Ecuador, donde en 1924 votó por primera vez una mujer, ellas son 8’087.914, el 50,5% de la población nacional, según el  Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), y  de acuerdo con los pronósticos, para 2020 serán más porque su esperanza de vida será de 79 años, cinco más que los hombres.

Del total, un millón 69 mil 988 son jefas de hogar, pero llegar a un puesto en la política no es tarea fácil aunque a algunas se las vea en cargos importantes, fundamentalmente en el Ejecutivo, donde de 2008 a la fecha es visible su participación a este nivel como ministras y viceministras, mientras el país ocupada el segundo puesto entre 19 naciones de América Latina y el Caribe con más parlamentarias entre 2012 y 2014, antecedido solo por Nicaragua.

Ecuador ha sido reconocido internacionalmente debido a la normativa que ha permitido una mayor incorporación de ellas al ámbito político, pero Roxana Silva, consejera del CNE, explicó a Andes que esto es solo en participación, porque en cuanto a la elección las cifras siguen rezagadas, de acuerdo con los últimos resultados electorales.

El gobierno del presidente Rafael Correa ha dado cabida a la particpación femenina al más alto nivel. / Andes

Mujeres al gobierno

Si bien la Constitución de 2008 promueve la representación paritaria de mujeres y hombres en cargos por nominación  o designación de la función pública, en 2009 el Código de la Democracia reconoció el principio de paridad de género. La secuencia y alternatividad ya estaba reconocido desde el 2000 en la Ley de Cuotas, entre hombres y mujeres en los listados electorales pluripersonales.

La Agenda Nacional de las Mujeres y la Igualdad de Género señala que desde 2007 se incrementa la participación femenina en cargos públicos por designación, siendo el año 2010 el de mayor representatividad, y también en otros ámbitos se constatan avances, pero la Ley de Cuotas marcó un hito en este ámbito.

Según la misma fuente, en 2012 en la Corte Nacional de Justicia la participación femenina fue del 42,9%, en el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, el 57,1%, y en el Consejo Nacional Electoral el 40,0%, lo cual se atribuye a la aplicación de la Constitución, a las leyes y a la decisión de las autoridades.

Silva señala que aunque “hay avances considerables”, sobre todo por las normativas, ellas suman más en la salida (cuando son propuestas), pero en la llegada (cuando son electas) están todavía muy por debajo del 50%.

En los últimos comicios realizados en 2014,  una de cada cuatro autoridades electas resultaron mujeres, siendo la más grande elección con 5.651 ganadoras en las urnas (un 25% de las nominadas) de un puesto en disputa a nivel de gobierno local, según la publicación del CNE sobre “Indicadores de participación política de la mujer ecuatoriana”.

“Existe un principio de paridad de género de salida, pero no de llegada en el tema de ejercicio efectivo de toma de decisiones y el ser autoridad”, indicó Silva. O sea, las mujeres son propuestas pero en cuanto a participación por votación, todavía falta mucho por hacer, básicamente en el ámbito local, según las estadísticas, expuso la consejera del CNE, quien agregó: “creo que hay que trabajar más por una participación más efectiva, más real. Una cosa es terciar, una ser candidata y otra llegar y actuar como autoridad”.

En 2013 se alcanzó un 38.2 % de asambleístas del sexo femenino, el más alto en la historia de Ecuador, y en 2014 se elevó al 40%, pero tras la renuncia de legisladores.

La Ley de Cuotas garantiza la participación política de la mujer, otra cosa es su elección. (A la derecha, Roxana Silva, del CNE).Foto: Andes

Cuotas, paridad, igualdad y marketing político

La Consejera Roxana Silva opinó que en la Constitución de Montecristi de 2008 se da un salto en cuanto al principio de paridad de género, pero esto no sucede en la “llegada”, lo cual pudiera ser causado por un tema cultural en primer lugar, y ejemplificó que las listas de candidatos están encabezadas por hombres, y difícilmente por mujeres.

Otro asunto a tomar en cuenta, en su criterio, es el llamado “marketing político” ya que todavía los recursos no se distribuyen en igualdad de montos entre ambos sexos, pese a que al interior del CNE existen instructivos para que los fondos de promoción tengan partidas igualitarias.

“Antes no se decía nada del tema y los representantes de organizaciones políticas utilizaban más recursos para promocionar a sus candidatos varones”, dijo, y apuntó que la situación que es perfectible y "depende de mucho trabajo y de capacitaciones para el empoderamiento político”.

Silva expuso que para muchos en este país no es lo mismo un político que “una política”, y mientras en la esfera privada ellas tienen más presencia, en la pública  no es así. A ello se suma el tema “androcéntrico” y el impedimento para las mujeres a la hora de asistir a las reuniones de organizaciones políticas, generalmente en la noche, por el cuidado de la familia y los hijos. “En esto se ha avanzado pero hace falta concienciar a los varones para que puedan tener una actividad igualitaria de la sociedad”, acotó.

La legisladora Alexandra Ocles considera que en la actualidad el escenario en el país es menos adverso para las mujeres, pero todavía es posible constatar signos de “violencia política” al interior de las organizaciones políticas, pero no de forma marcada, es sutil, a veces puede doler mucho más, pero está claro que una tiene que estar lista para enfrentar eso”.

Ecuador, no obstante, es uno de los países mejor calificados en igualdad de género, según índice del Foro Económico Mundial, que recientemente ubicó en el 21 puesto (cuatro menos que en 2013) entre 142 países estudiados con el Global Gender Gap Index 2014 (1).

Para la experta electoral, sin embargo, una cosa es formar parte de una función y otra formar parte de la administración de esa función y estar en el cargo de presidencia y vicepresidencia, incluso en el caso del CNE ellas forman parte del tribunal contencioso pero jamás alcanzan a ser presidentas, ni vicepresidentas.

En Ecuador, pese a que las leyes han garantizado un mayor acceso de las mujeres a la participación política, este es un derecho del que se van empoderando no sin pocos obstáculos.

yp/ar

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