Por: César Muñoz A.

Una tradición familiar que doña Isabel no deja morir

05 de Julio de 2018 - 17:25
Doña Isabel mantiene la tradicional fritadas de Tixán

Texto y Fotos: César Muñoz

Chimborazo, Ecuador, 6 jul (Andes).- Apenas son las 6:30 de la mañana y el aroma de la fritada empieza a percibirse en los alrededores del parque central de Tixán, parroquia rural del cantón Alausí, en la provincia de Chimborazo.

En una mañana soleada, al pie de una gran paila sobre ardientes llamas inducidas con leña, se encuentra Isabel Bastidas, de 63 años de edad y madre de dos hijos.

Ella tiene la misión de mantener la tradición familiar de preparar este alimento típico de la sierra ecuatoriana.

Doña Isabel atiende a un comensal

Lleva 15 años al frente de este negocio que heredó de su madre, mujer que ofreció el tradicional platillo por más de 30 años. Ahora Isabel es la tercera generación en preparar esta deliciosa fritada.

Isabel es parte de la comunidad del cantón Alausí, fundado el 29 de junio de 1534 por Sebastián de Benalcázar. De este sitio también conocido como "pueblito lindo" existe la creencia que la población fue parte de la Real Audiencia de Quito.

Parque Central

En este sector se ha mantenido el sistema de justicia indígena donde familiares, padrinos, ancianos de reconocida experiencia junto a los dirigentes se encargan de dar solución a los problemas y así conseguir paz en la familia y comunidades.

La mujeres son tradicionalistas, visten como sus antepasados, con anacos de colores sujetos a la cintura, faja kawiña, collares, aretes, vinchas, botas o zapatos de caucho y sombrero.

Este último artículo con el paso de los años se ha convertido en un accesorio opcional, aunque la mayoría opta por lucirlo.

La tradicional vestimenta aún se mantiene

La receta de Doña Isabel está compuesta de carne de cerdo, mote y papas o maduro sobre el cual se coloca una generosa porción de salsa de cebolla, esto dependiendo del gusto de cada comensal.

Bastidas explica que, además de utilizar la leña, la mejor forma de cocinar la carne de chancho es utilizando pailas de bronce. Así lo aprendió de su madre y  prefiere mantener la tradición.

Con el encendido de los maderos su jornada empieza a las 04:30. Sobre las dos únicas mesas rodeadas de largos bancos de madera se extienden unos manteles de plástico, servilletas y un delicioso ají preparado con tomate de árbol.

En todo el pueblo, que económicamente se debe a la agricultura, ella es la única que se dedica a la preparación de este plato.

La indígena sabe que este conocimiento gastronómico es típico en la sierra ecuatoriana, pero su forma de cocinar no, por esa razón lo está compartiendo con una cuñada, con quien reside en el mismo sector de casas de construcciones mixtas.

La mujer revela que otros de los secretos  para la mejor preparación es saber elegir la carne de animales sanos y fuertes.

Los cerdos para la fritada los adquiere en Alausí y en Guamote.

“Allá en Alausí se los faena, aquí no nos permiten adquirir carne de forma ilegal", aseveró

El costo de la fritada del parque central es de USD 2.50 la porción normal, pero si se desea algo más fuerte el valor sube a USD 3.50.

Las fechas donde hay más ventas son carnaval y las fiestas de San Juan en junio y es cuando la mujer aprovecha a vender más y así solventar los gastos del hogar.

cm/yp

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