Personas con discapacidad en Ecuador desafían límites a través deportes extremos

Por Jaime Jaramillo, enviado

Baños, 13 ago (Andes).- Imagínense saltando de un puente, surcando las fuertes corrientes de un río en bote o el aire solo con una cuerda; ahora hagan lo propio pero con una discapacidad. Fuerte, !cierto¡. Pues ello es lo que Alfonso Morales y la Red de Turismo Accesible de Ecuador logra con varias personas con discapacidad cada fin de semana en la ciudad de Baños de Agua Santa (centro andino).

Morales, quien hace 30 años perdió la movilidad de las piernas en un accidente laboral, vio la necesidad de crear una red que promueva la accesibilidad de los pobladores de su natal Baños, ciudad localizada en la provincia de Tungurahua, pero no conforme con eso y guiado por a su espíritu aventurero inició un emprendimiento para que los deportes extremos sean practicados por  personas con discapacidad.

“La Red nace por la necesidad de demostrar al resto de la población, no solo de Ecuador sino del mundo, que las personas con discapacidad podemos hacer este tipo de actividades y no solamente como un esparcimiento sino como un derecho. Las actividades como estas que se desarrollan en entornos naturales como estos nos pertenecen a todos y para ello deben ser accesibles”, dijo  Morales a Andes.

Fue así como se empezó a verse a personas en sillas de ruedas, con discapacidad visual, intelectual, física o auditiva tomándose los puentes para saltar en el conocido 'puenting'; los botes para cruzar los caudalosos ríos; en el 'rafting', las cuerdas para pasar de un lado a otro en el 'canopy,' en los columpios gigantes para “acariciar” el cielo o cumplir con deportes como el parapente o el paracaidismo.

Los deportistas extremos con discapacidad Alfonso Morales (i) y Álex Almeida saltaron en el columpio gigante que tiene una espectacular vista de Baños. Foto: Micaela Ayala/Andes.

“Es la primera vez que hago este tipo de deportes y me pareció muy interesante. Al principio algo nervioso pero luego se te pasa y le pierdes el miedo”, comentó Víctor Catamues, quien acompañó a Alfonso y a estas agencia de noticias en este recorrido por los deportes extremos para personas con discapacidad. “Los guías están capacitados porque saben cómo tratarnos y eso es gracias a la Red”, añadió.

Además de practicar canopy, tarabita, que consiste en cruzar en una especie de carrito de una orilla a otra en la parte alta del río Verde y el puenting, que para una persona convencional sería imposible, Morales y Huacanez también destinaron tiempo para visitar el Columpio Fantasías de Volar en el por tan solo 10 dólares los turistas son columpiados desde el mirador hacia el vacío.

La tarabita es un emprendimiento de la comunidad de Chin Chin, que aprovecha las bondades naturales de la catarata conocida como ‘El Manto de la Novia’ para fomentar el turismo y en especial el accesible con rampas, baños para personas con discapacidad y la tarabita que está acondicionada para que personas en sillas de ruedas la pueda utilizar,

Los pequeños empresarios y emprendedores como Miller Guevara, creador del Columpio Fantasías de Volar, ha sido capacitados por la Red para atender y supervisar la seguridad de las personas con discapacidad que practican deportes extremos.  

Víctor Catamues (adelante) y Alfonso Morales recorrieron el sendero con dirección al canopy del río Blanco. Foto: Micaela Ayala/Andes.

“Esta idea nació porque se acostumbraba a hacer en árboles, pero luego empezaron a faltar los árboles y pensé hacer con estructura, primero lo hice para mi hijo y luego me di cuenta de que podía funcionar como negocio. El juego tiene todas las seguridades y estoy trabajando junto a Alfonso en el tema de accesibilidad”, comentó Guevara.

En el columpio gigante, que está ubicado en el mirador de Runrún, Morales hizo amistad con Álex Almeida, quien también sufre discapacidad física y se mostró un amante de los deportes extremos. Almeida se mostraba dubitativo de lanzarse pero al ver la predisposición del director de la Red se decidió a cumplir con el cometido por el que se trasladó a Baños desde Quito.

“Estuvo muy chévere, sentí mucha adrenalina y la seguridad estuvo acorde a las necesidades. Al principio se sintió algo de miedo como en todo deporte extremo, pero la idea es vencer ese miedo y disfrutar de esa experiencia”, dijo Almeida, quien hizo por primera vez el columpio en silla de ruedas. “En Baños hay mucha apertura para las personas con discapacidad y por eso seguiré viniendo y recomendaré a mis amigos”, agregó.

La Red de Turismo Accesible de Ecuador seguirá trabajando para que cada vez más personas con discapacidad tengan acceso no solo a comodidades básicas en la ciudad de Baños, sino que también puedan practicar deportes extremos en las bondades naturales que tiene una de las zonas turísticas más importantes de Ecuador.

Esta es la espectacular vista que apreciaron deportistas extremos con discapacidad Alfonso Morales (d) y Álex Almeida durante su salto en el Columpio Fantasía de Volar en Baños. Foto: Micaela Ayala/Andes.

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