Hay que trabajar afuera para que Chevron pague el daño en la Amazonía: abogado

12 de Julio de 2018 - 15:05
Pablo Fajardo (c) lideró el caso contra la petrolera desde 2005.
Foto: Twitter Texaco Tóxico.

Pablo Fajardo, quien llevó el caso contra la multinacional, asegura que se requiere actuar en las cortes internacionales para homologar la sentencia.

Quito, 12 jul (Andes).-Pablo Fajardo, el abogado que asumió en 2005 la demanda en contra de la empresa petrolera Chevron por los daños ocasionados en la Amazonía ecuatoriana, asegura que las organizaciones sociales deben trabajar a nivel internacional para cobrar la millonaria sentencia pues la transnacional no posee bienes en el país.

En entrevista con Andes, aseguró que, durante estos años, enfrentó amenazas, difamaciones y presiones para que abandone la causa.

¿Qué significó un juicio de casi 25 años contra Chevron?

Es una lucha indescriptible. Una cosa es lo que se puede publicar y otra lo que se vive cotidianamente en esta batalla por muchas razones, entre ellas, lo que significa convivir y dialogar con los afectados, con indígenas, con campesinos o con mujeres que sufren de cáncer y abortos. En las comunidades amazónicas, después de Chevron, existe un problema de salud muy fuerte.

Sin embargo, alegra ver que esa gente que está sufriendo gravemente es la que también sigue luchando con mucha fuerza para que haya justicia, con la única consigna de que lo que pasó con ellos no pase con sus hijos.

Lamentablemente muchos compañeros se quedaron en el camino y murieron por enfermedades como cáncer. Los datos actuales de salud pública demuestran que, en Orellana y Sucumbíos, la presencia de algunos tipos de cáncer, como el de útero, es ocho veces más alta que a nivel nacional.

¿Cómo es luchar contra una empresa transnacional?

Luchar contra la empresa más poderosa del mundo no es sencillo. Nuestra lucha no es solo contra Chevron sino contra todo un sistema global de impunidad corporativa que es muchas veces más fuerte que varios Estados juntos.

Derrotar a una empresa judicialmente aquí en Ecuador es una cosa que significa mucho para la Amazonía, para la Unión de Afectados por Texaco y para quienes lucha por justicia ambiental en el mundo.

Una vez que lograron esta sentencia en Ecuador, ¿cuál es el camino a seguir?

Ya no hay más recursos dentro de Ecuador. El sistema judicial ecuatoriano es el único sistema en el mundo que, de manera profunda, ha revisado el caso contra Chevron y los argumentos de los demandantes y de la petrolera. Y en todas las instancias nos han dado la razón a los demandantes.

Los argumentos planteados por Chevron sobre fraude o intromisión política en la justicia se caen por su propio peso porque lo que tenemos es que la justicia dice que Chevron nunca presentó una prueba real del supuesto fraude. Todos fueron argumentos mediáticamente bien vendidos; pero, en la práctica, no hay una sola prueba del supuesto fraude.

Ahora tenemos que mover la sentencia afuera de Ecuador porque acá no hay activos para cobrarle a la empresa petrolera. Tenemos que trabajar más fuerte en el exterior hasta lograr que Chevron pague lo que debe.

Pese a la sentencia, ¿aún no se le puede cobrar a Chevron en el país?

Si fuese una empresa responsable y no actuara como prófuga de justicia, si fuese una empresa que respeta la ley en el mundo, obviamente que tendría que pagar, porque no hay vuelta atrás en este momento.

Pero esta empresa quiere pasar por encima de los Estados y de la ley. Solo respeta las sentencias que le favorecen pero jamás las normas o leyes que están contra sus intereses o que imparten justicia.

¿Cómo se puede hacer para que la empresa pague?

Infortunadamente aquí hay un gran vacío jurídico. No existe una norma que permita juzgar a las empresas a nivel internacional. No existe una Corte de Justicia a la que podamos recurrir. Por eso, por ejemplo, acudimos a las cortes domésticas de países como acudimos Canadá, para que se valide esta sentencia y podamos cobrar.

El reto ahora es cómo logramos superar un problema que tenemos con el fallo que emitió el 23 de mayo la Corte de Toronto (Canadá) en nuestra contra. Ahí dice que no se puede homologar la sentencia con los bienes de la empresa allá porque pertenecen a Chevron Canadá y no a Chevron Corporation, es decir hay una división entre una subsidiaria y su matriz.

Lo segundo es que nos condenan a pagar las costas judiciales en Canadá. Estamos luchando por un bien común y los indígenas no tienen recursos económicos para pagar  USD 150.000. Por eso hay que buscar ese recurso para que podamos apelar en la Corte Suprema canadiense.

Lo que nos comprometemos es a no claudicar jamás para que Chevron pague al país.  Hemos luchado 25 años para que repare el daño causado. Esto no puede quedarse en la impunidad.

¿En cuántos países más se podría actuar para cobrar la sentencia?

Aplicamos en Brasil y Argentina. Lamentablemente, debido a la estructura jurídica corporativa, se argumenta que las empresas que trabajan ahí son distintas a Chevrón Corporation y nos rechazan la acción.  Nosotros buscaremos otros Estados, dígase en Asia o África.

Lea también: Comunidades amazónicas califican de“histórica” la sentencia en caso Chevron

la/yp

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